En oportunidad de las elecciones del 2004, el gobierno argentino dio apoyo desembozado al Frente Amplio, gravitando en su triunfo. Claro que dicho gobierno esperaba una contraprestación por el tema Botnia que luego el presidente uruguayo no le brindó. Con los puentes cortados -en sentido real y figurado- Vázquez rechazó de plano la candidatura de Néstor Kirchner como secretario general de la Unasur. Lógica y plausible decisión.
Evidentemente que ella incidió negativamente en la posibilidad de que el gobierno argentino obligara -si en algún momento lo pensó- al levantamiento de los cortes. La Casa Rosada eludió su facultad de presionar a los piqueteros, alegando que éstos actuaban en forma independiente y fuera de las posibilidades de la injerencia oficial.
Ahora nos encontramos con que el tema vuelve al tapete: levantamiento de lo piquetes argentinos, por el voto uruguayo en la Unasur. También se anuncia dentro del FA -aunque el propio Mujica lo ha rechazado- un inminente encuentro con Cristina Fernández. Si ello ocurre, ¿puede caber duda que la presidenta le recordará a José Mujica el renovado apoyo porteño en las elecciones de octubre y noviembre de 2009?
Se sabe que Mujica quiere un arreglo para el rápido fin de los cortes. Y su intención sería que ello se produjera en este mes de diciembre. ¿Cuál será la contrapartida, porque en este mundo no hay nada gratis? ¿Mujica se comprometerá esta vez a dar el voto de Uruguay a Kirchner en la Unasur? Se acerca la temporada de verano y el beneficio del levantamiento del corte se notaría en Uruguay si el mismo se concretara antes del estío, a fin de facilitar el movimiento turístico. Entretanto, la votación para la secretaría de Unasur sería cuando ésta se reúna en abril.
¿Se las arreglará Mujica para lograr que el levantamiento se materialice varios meses antes de la jornada decisiva de Unasur? El presidente electo ha demostrado ser un hábil negociador, pero ello muchas veces no es suficiente para solucionar problemas.
Creemos que en este tema más vale seguir con la línea del presidente Vázquez. Total, falta muy poco para la sentencia de la Corte Internacional.