Perdiendo el control con Moria

MATÍAS CASTRO

Moria Casán vive en un constante estado de guerra con muchos de sus colegas del mundo del espectáculo. La expresión "estado de guerra" puede sonar un poco grave o alarmista, pero no está demasiado lejos de la vida que lleva, con periódicas peleas mediáticas y salidas de todo tipo. Al menos es lo que ha hecho a lo largo de este último año, desde que tuvo una muy difundida discusión con Nazarena Vélez el verano pasado.

"No necesito la aprobación de Mirtha Legrand ni de Susana Giménez para saber quién soy", dijo Moria con su característico orgullo. Curiosamente, la discusión surgió porque ella se había enfrentado a Tinelli, Susana y Legrand a raíz de la suerte de cruzada de reclamos por la inseguridad que ellos sostenían. Y digo "curiosamente", porque dadas sus históricas declaraciones cabría suponer que ella se ubicaría en la oposición al gobierno en discusiones como ésta.

Sin embargo en el estado de guerra en que ha vivido Moria este año, las pujas son más bien personales, con sus colegas. Por eso toda la discusión tuvo que ver con su supuesta amistad con Susana Giménez, cosa que fue a parar al tacho de la basura por razones que no termina de explicitar. En medio de todo esto también cae su pelea con Antonio Gasalla, que ha llegado hasta límites graves.

A raíz de la disputa judicial que tienen, la semana pasada se hizo un allanamiento a las oficinas de un sitio de Internet argentino, buscando un video en el que supuestamente Gasalla aparecía criticando duramente a Moria. De haberlo encontrado, ella tendría una prueba más para ganarle la demanda. De todos modos, la cosa comenzó cuando Moria abrió la boca y criticó al comediante. Él reaccionó y respondió. A sus 65 años Moria parece haber perdido el control y la tranquilidad. Ya veremos dónde termina todo esto.

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