"Todos los esfuerzos que hagamos para que no se incorpore el dengue en el país son pocos", dijo ayer la ministra de Salud, María Julia Muñoz. Aclaró además que, si bien suele asociarse a las inundaciones con un riesgo inminente, el mayor peligro para la aparición del virus se da en los propios domicilios de las personas.
Por eso ayer, en el lanzamiento oficial del plan de prevención de la enfermedad, se hizo especial hincapié en la concientización de todos los ciudadanos para evitar la propagación del Aedes aegypti, el mosquito transmisor del virus.
Muñoz dijo que más allá del riesgo que implican las inundaciones que se registran en el norte del país, los vecinos se deben "preocupar" por las aguas limpias que quedan en las macetas o en recipientes donde los perros toman agua, por ejemplo, evitando que ahí quede liquido estancado pues esto es caldo de cultivo para la reproducción del mosquito. "Es una enfermedad que si llega, llega para quedarse", insistió la ministra.
El director general de Salud, Jorge Basso, expresó por su parte que trabajar en la prevención "es un tema muy complejo, que implica cambios de cultura y de hábitos" como el de la limpieza diaria que se debe hacer en torno al domicilio, en el patio, o en los fondos de las casas.
"Con estos tiempos de lluvia y altas temperaturas va a ser un gran desafío mantener la condición de país libre de dengue en la región", señaló el funcionario.
Para el plan de prevención en todo el país, la empresa Clorox donó 3.000 litros de Agua Jane a la Cruz Roja para que se mantenga la higiene en los lugares afectados por las inundaciones. En tanto, la Asociación de Despachantes de Aduanas donó 10 motomochilas para fumigar, que las autoridades sanitarias pusieron a disposición de las intendencias.