España retomará discusión por acuerdo con Mercosur

Clave. El país asume la presidencia de la UE en enero

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EL PAÍS DE MADRID

Un debate el martes en el Hotel Ritz de Madrid sobre el futuro de las relaciones entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, mostró que las diferencias que han hecho imposible un acuerdo de libre comercio en los últimos diez años persisten.

Sin embargo, también quedó algo muy claro para ambos bandos: o se cierra un acuerdo de mínimos en el semestre de la presidencia española de la UE, que arranca en enero, o mejor olvidarse.

Juan Pablo de Laiglesia, secretario de Estado español para Iberoamérica, dijo que ni "el maniqueísmo ni la simplificación son buenos compañeros de viaje" en esta negociación. España quiere escenificar el impulso al acuerdo de libre comercio UE-Mercosur en la cumbre Iberoamericana que arranca el lunes en Estoril y aspira a tener un borrador para la reunión UE-América Latina de mayo próximo en Madrid. Para lograr este calendario, la Comisión quiere celebrar las primeras reuniones técnicas a finales de diciembre, una vez que Argentina -considerado por Europa el país más proteccionista de los cuatro-, asuma la presidencia del bloque comercial sudamericano. Bruselas cree que Buenos Aires, obligado por su posición de liderazgo, allane el camino de la negociación.

¿Por qué ahora hay esperanzas de resucitar un proyecto estancado durante diez años? El ministro de Exteriores uruguayo y pro témpore del Mercosur, Pedro Vaz, dio la clave: la Ronda de Doha para la liberalización del comercio mundial está herida de muerte. Ocho años de negociaciones están en punto muerto y los países, solos o en bloque, han comenzado a buscar alternativas para aumentar el comercio porque es un movimiento básico para paliar los efectos de la crisis económica. "Los gobiernos de ambos lados deben liderar la negociación, poner la voluntad política necesaria y establecer un plazo", enfatizó Vaz.

Europa está de acuerdo en que hay que reanudar la negociación lo antes posible. Ángel Carro, director para América Latina de la Comisión Europea, reconoció que la oportunidad es inmejorable. España al frente de la UE, y Argentina al frente del Mercosur, ambas regiones necesitadas de nuevos mercados y bien pertrechadas para remontar la crisis.

Europa, además, está perdiendo competitividad en la región en manos de potencias emergentes como China. "Estos países doblan el crecimiento de las ventas europeas en la región", reconoció la delegación europea.

La UE quiere "un acuerdo ambicioso", en palabras de Carro. No aceptará desmantelar su sistema de ayudas a la agricultura -la principal exigencia del Mercosur- a cambio de algunas concesiones de los sudamericanos.

"Eso le puede valer a España", comentaba un negociador europeo, "pero no a Alemania o Francia". Bruselas quiere, sobre todo, un mayor acceso de sus productos industriales y servicios al Mercosur, una mayor protección de la propiedad intelectual y la posibilidad de participar en pie de igualdad en los contratos y licitaciones públicas.

La vía bilateral

El ministro de Economía, Álvaro García, reivindicó ayer que Uruguay pueda hacer negociaciones bilaterales con otros países en caso que el bloque no avance en negociaciones multilaterales. "El Mercosur no puede seguir quedando para atrás en todo este tipo de cosas, sino que tiene que dejar abrir a los países más chicos como manera de compensar asimetrías, avanzar hasta donde se pueda", dijo García.

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