El gobierno de Gran Bretaña criticó al presidente norteamericano, Barack Obama, y a Estados Unidos, por la caída de apoyo entre los británicos a la guerra en Afganistán.
El ministro de Defensa británico, Bob Ainsworth, acusó a la Administración estadounidense por demorar el envío de más soldados a suelo afgano para reforzar la misión militar contra la insurgencia talibán.
Un "período de hiato" en Washington, la falta de una dirección clara y la creciente corrupción en el gobierno de Kabul, dificultó a los ministros en el Reino Unido para persuadir a la población británica a apoyar la misión en Afganistán, especialmente ante el aumento en el número de soldados muertos en ese país asiático, agregó Ainsworth.
Desde el inicio de la campaña afgana, en octubre de 2001, perdieron la vida 235 soldados británicos, en su mayoría como consecuencia de ataques de la insurgencia talibán.
El ministro laborista hizo las críticas durante una ponencia ante el Comité parlamentario de Defensa.
Por su parte, el periódico inglés Daily Telegraph indicó hoy que el gobierno británico estaría cada vez más frustrado por las "demoras y remilgos" de Obama en cuanto a la situación en Afganistán.
En tanto, el jefe de los liberales democráticos, el parlamentario Nick Clegg, afirmó que la razón por la que la población británica se opone cada vez más a la campaña militar en Afganistán es debido a las "mentiras" de la guerra de Irak.
"Necesitamos ahora un cambio radical de estrategia, que esperemos el presidente Obama anuncie la semana próxima", agregó.
ANSA