Elección despareja y campaña por los indecisos

Últimos días de esfuerzo en un país de lealtades partidarias

R.Q.

A tan pocos días de la segunda vuelta, y con una gran estabilidad en las preferencias de los votantes desde octubre, cabe preguntarse si las campañas políticas son importantes o no. ¿O es que esta campaña para la segunda vuelta no ha tenido relevancia?

Las campañas políticas, en general, sí importan. Su relevancia tiende a depender de algunos factores. Por ejemplo, son más importantes cuanto más pareja es la competencia, ya que, cambios en las preferencias de algunos pocos electores pueden inclinar la balanza. También son más influyentes entre el electorado indeciso que entre quienes ya definieron su voto. Por lo tanto, cuanto mayor sea el porcentaje de indecisos, mayor margen de acción tendrá la campaña política para ser efectiva. Por otro lado, también suelen tener más impacto en sociedades donde los ciudadanos no tienen identificaciones partidarias sólidas y alternan su voto entre distintos partidos según la elección.

Teniendo en cuenta estos factores, el escenario actual para la segunda vuelta presenta ciertas dificultades para que una campaña sea exitosa.

En primer lugar, la elección no es muy pareja. El punto de arranque de los dos candidatos que compiten por la presidencia, José Mujica y Luis A. Lacalle, es el porcentaje de votos que cada uno obtuvo en la primera vuelta. Por lo tanto, la ventaja inicial de Mujica frente a Lacalle fue de 19 puntos porcentuales (el FA obtuvo el 48% de los votos contra el 29% del PN), de los cuales Lacalle parece haber descontado la mitad durante la campaña.

En segundo lugar, Uruguay es uno de los países de América Latina donde los ciudadanos se identifican con un partido político en mayor proporción, y cuando las personas sienten que "son" de un partido, es difícil que cambien su voto como consecuencia de una campaña política.

Sin embargo, esta segunda vuelta mantiene un porcentaje de indecisos relativamente alto que no ha disminuido significativamente a lo largo de las cuatro semanas que ya pasaron de campaña. Son estos electores los más susceptibles a las apelaciones que hacen los políticos para conquistarlos, y el hecho de que constituyan un porcentaje bastante alto debería facilitar la efectividad de la campaña.

En conclusión, las campañas políticas generalmente sí importan, o al menos pueden ser relevantes. Habrá que esperar al próximo 29 para evaluar con exactitud la efectividad final de la que está por terminar.

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