Dos posible brotes de rabia en los departamentos de Río Negro y Paysandú pusieron en alerta a las autoridades sanitarias, que resolvieron vacunar a los niños y perros de la zona mientras esperan los resultados de los análisis de laboratorio.
La sospecha surgió en Paso Mellizos, una pequeña localidad de Río Negro, cuando un perro presentó los síntomas de la rabia canina, una enfermedad que no aparece en Uruguay desde 1966.
El perro fue sacrificado y los niños de la zona fueron vacunados. Y también las mascotas. Además, en un establecimiento rural próximo a Paso Mellizos se encontraron murciélagos con diagnósticos positivos de ser portadores de rabia.
El presidente de la Comisión Nacional de Zoonosis, Ciro Ferreira, dijo a El País que se aplicó el protocolo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS): vacunar a los niños que estuvieron en contacto con el perro afectado, y a las demás mascotas. Ferreira dijo que los análisis todavía no confirman si se trata de un caso de rabia.
Una situación similar se dio en Paysandú hace unos 15 días, cuando se encontraron en una vivienda murciélagos volando en forma rasante y torpe. Los animales fueron capturados y enviados al Ministerio de Ganadería para su estudio. En este caso, también se vacunaron los niños del entorno a la vivienda.
La directora de Zoonosis de Río Negro, Silvia Roslik, dijo a El País que desde 2007 se está trabajando en alertar a la población sobre la rabia. Roslik explicó que la rabia existente en Uruguay es la que transmiten los murciélagos, y puntualizó que desde la epidemia de 1966 no se registra rabia canina.