El plan de gobierno del Partido Nacional propone terminar lo antes posible con el hacinamiento carcelario con la construcción de nuevas cárceles. Además promueve una serie de medidas que permitirán la rehabilitación del recluso mediante programas de trabajo o estudio y aplicar penas alternativas a delincuentes primarios y juveniles que se consideren recuperables
El plan de gobierno propuesto por Lacalle también promueve una modificación de la ley de seguridad ciudadana; elevar las penas a los delincuentes reincidentes de delitos gravísimos; recuperar la imagen de la Policía Nacional frente a la opinión pública y que otros ministerios apliquen políticas sobre determinadas causas de delitos en el país.
Para poder llevar adelante estas políticas, el plan de un eventual gobierno blanco incluye un aumento del presupuesto del Ministerio del Interior. El presupuesto ejecutado del Ministerio del Interior, que fue de 1,36% del PBI en el año 2001 y bajó a 1,13% en 2008, debe adecuarse paulatinamente de acuerdo a las necesidades de una mayor y mejor seguridad, indica el documento.
En varias oportunidades, la fórmula blanca Luis Alberto Lacalle-Jorge Larrañaga planteó que, en caso de obtener el poder, el gobierno emitirá Bonos de Seguridad Pública, como deuda flotante para financiar inversiones del Ministerio del Interior.
Con respecto a la minoridad infractora, el programa blanco anuncia una rebaja de la edad de imputabilidad prevista en el Código de la Niñez y de la Adolescencia, elevando a 10 años la pena de privación de libertad máxima para aquellos mayores de 16 y menores de 18 años, generalizando la penalización de la tentativa, coautoría y complicidad en los delitos gravísimos y extendiéndola a otras modalidades delictivas de menor gravedad como por ejemplo el hurto.
Además plantea la creación del Instituto Nacional de Rehabilitación Juvenil (INRJ), el cual se organizará en dos áreas: una de menor rigor concentrada en la rehabilitación del infractor, y otra de mayor rigor que conjugará la seguridad de la sociedad con la rehabilitación (y sin fugas).
Aquellos que se fuguen de la primera no podrán volver a ella; las áreas separarán los internados menores de edad de los mayores. Además incorporará al trabajo del Instituto a personal especializado en tratamiento de infracciones juveniles para obtener su rehabilitación e impedir el desarrollo de una carrera delictiva invitando a participar en esa tarea a entidades benéficas.
Según el programa del Partido Nacional, el Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU) se especializará en niños y adolescentes no infractores, que son la inmensa mayoría de los que actualmente atiende este organismo.