LUCÍA BALDOMIR
Necesitadas de capital de giro para operar, las micro y pequeñas empresas son las que impulsaron el crédito otorgado por los bancos en lo que va del año. Por el contrario, las medianas y las grandes firmas contrajeron su endeudamiento por la crisis.
Según datos del Banco Central (BCU), entre febrero y septiembre de 2009 las microempresas (con ventas hasta $ 3,9 millones anuales) solicitaron créditos por US$ 143 millones al sistema financiero tanto en moneda extranjera como en pesos. Esto representa un 20% más que los US$ 119 millones demandados el año pasado, para el cual el BCU sólo cuenta con datos a partir de febrero.
Las pequeñas empresas (con ventas entre 3,9 millones y $19,9 millones), asimismo, se endeudaron en US$ 307 millones, lo que representa 8,4% más que los 283 millones que habían solicitado al sistema financiero el año pasado.
Los gerentes de bancos coinciden en que se han creado varios instrumentos para incrementar el acceso al crédito a un número mayor de micro, pequeñas y medianas empresas que han impulsado la demanda de préstamos.
Entre éstos se encuentra el SiGa que impulsó el gobierno con los privados, otorgando garantías para acceder al crédito a utilizar en capital de giro o con destino inversiones.
Por lo pronto, al 31 de octubre, el 35% de las garantías otorgadas fue para la pequeña empresa, el 40% para la pequeña empresa y 25% para las firmas medianas.
A esa fecha se habían utilizado US$ 1,8 millones en garantías otorgadas entre 126 empresas y US$ 800.000 estaban en proceso de otorgamiento representando estas últimas a 47 empresas.
Jorge Venturino, gerente y coordinador de la Unidad Micro y Pequeña Empresa del Banco República -que toma encuentra firmas con una facturación de hasta US$ 180.000- confirmó la tendencia a El País y dijo que el crédito a ese segmento de firmas "mantuvo el crecimiento este año alcanzando ya cuatro años de expansión".
Indicó que si bien "con la crisis se pensaba que iba a crecer menos en los hechos creció más que el año pasado".
Cerca de un 90% de las operaciones que se concretaron a través del República fueron para obtener capital de giro para el trabajo mientras que apenas un 8% puede relacionarse con nuevos proyectos, dijo Venturino.
El gerente de Pyme del Santander -el mayor banco privado-, Ignacio Inthamoussu dijo que dentro del sector que dirige, "la mayor demanda de crédito se da básicamente en el último trimestre del año debido a diferentes factores que tienen que ver con el incremento de actividad en general". En este sentido, "estamos visualizando una demanda de crédito que sigue la tendencia de años anteriores para este sector", dijo.
El crecimiento sobre fin de año se debe a que en esta época, por las fiestas "es donde se produce el mayor consumo, por esto las pymes necesitan recomponer stocks o incrementarlo para poder atender la mayor demanda de consumo, lo que trae aparejado la necesidad de contar con mayor capital de giro", afirmó Inthamoussu.
El potencial de demanda de crédito de las pymes es significativo. Tal es el caso que el Banco Comercial recibió esta semana un préstamo de la Corporación Interamericana de Inversiones, brazo del Banco Interamericano de Desarrollo por US$ 16 millones para fondear el crédito a este segmento de empresas.
Al mismo podrán acceder las pequeñas y medianas empresas con una facturación inferior a los US$ 10 millones que requieren financiamiento de mediano o largo plazo para llevar a cabo sus operaciones, esto es, adquisición de activos fijos y maquinaria u otro capital de trabajo, y que hoy cuentan con problemas para acceder a financiamiento de plazos mayores a un año.
Se prevé que los créditos no superen los US$ 500.000 por empresa elegible y de US$ 500.000 por grupo económico.
MAYORES. En el caso de las medianas empresas (con ventas anuales entre $ 19,9 millones y $ 149,9 millones) entre febrero y septiembre de este año se aprobaron créditos por US$ 957 millones, 1,2% menos que los US$ 969 millones que se desembolsaron el año pasado, según datos del Banco Central.
En tanto, las grandes empresas (con ventas anuales de más de $149,9 millones), sumaron créditos por US$ 2.697 millones entre febrero y septiembre, lo que representa 2,3% menos que los US$ 2.762 que se habían aprobado el año pasado.
La caída que se dio en la demanda de crédito no se relaciona con la apreciación del peso que se vio cuando aumentó mes a mes contra igual período del año pasado, ya que el grueso del crédito aprobado a empresas (un 80%) está nominado en esa divisa.
El gerente de Banca Corporativa de Santander, Esteban Gherardi, explicó a El País que en el segmento de grandes empresas el banco "mantuvo la cuota de créditos con respecto al inicio del 2009, dado que se produjo una baja generalizada en la mayoría de los bancos del sistema".
Indicó que el descenso que se produjo se explica fundamentalmente "por una desaceleración del volumen de comercio exterior, tanto de exportaciones como de importaciones, que conlleva a menores exigencias de capital de trabajo en las empresas".
Asimismo sostuvo que "la crisis del 2009 en el exterior, encontró a las empresas uruguayas con altos niveles de stocks, que en la medida que se van rotando y no son recompuestos, generan un nivel de liquidez que las empresas destinan a la cancelación de deuda bancaria".
Sin embargo, para el gerente de Banca Corporativa del Santander, en este último trimestre ya se está percibiendo que "existe un cambio de tendencia, y esperamos un crecimiento interesante para el cierre del año, ya que por zafralidad existen empresas que demandan mayor asistencia".
Todos los bancos estiman que en 2010 la demanda de crédito volverá a incrementarse motivada por la recuperación de la economía aunque existe ciertas dudas sobre el comportamiento que podrán mostrar las grandes empresas que usualmente traen el financiamiento del exterior.
Cae cantidad pero no la calidad
El freno que tuvo la economía local en 2009 se reflejó en una evolución similar en stock de créditos otorgados por el sistema privado en los diez meses transcurridos del año. Concretamente, el saldo de créditos otorgados por los bancos privados era de US$ 3.405 millones a fin de octubre, una cifra que significó unos US$ 72 millones inferior al nivel de fin de 2008. No obstante, la calidad de esa cartera de préstamos se mantuvo en niveles aceptables en comparación con años atrás. Así, la morosidad, medida como el porcentaje de créditos vencidos en relación al total se ubicó 1,1% del total. Ese porcentaje de mora es inferior al promedio del último quinquenio (4%), y por supuesto es un guarismo muy por debajo a los ratios manejados en la crisis de 2002 (40%).
Nivel de deudas es elevado
A junio pasado,los sectores agropecuario, comercio e industria manufacturera mostraban el mayor ratio de endeudamiento bancario frente a su producción, según el Reporte de Estabilidad del Banco Central. El ratio de endeudamiento fue de 29% para el agro, 25% para el comercio y 23% para la industria manufacturera. En tanto, los sectores servicios y construcción presentan los menores valores del ratio (7% y 13% respectivamente). En cuanto al primer trimestre del año, no se observaron cambios.