Apenas se abrieron las puertas del Estadio, a las seis de la tarde, la gente comenzó a llegar en masas para el trascendente partido ante Costa Rica.
El color y el optimismo fue el denominador común en las afueras del estadio, tanto de un lado como del otro.
Es que no hubo un sólo hincha de la celeste que no tuviera la clasificación en mente, al tiempo que los Ticos llegaron confiados de revertir la historia.
Según las palabras de uno de ellos, Costa Rica tiene "un secreto" para lograr la serie.
Así, en medio de un clima de fiesta y confianza, la gente fue llegando a la historia esperando festejar.