El debate político
Lo merecemos
Rodrigo Bonilla | Francia
@| "Nuestra historia, a través de las distintas tradiciones políticas de nuestro país, explica lo que somos hoy, un pueblo con serios problemas y defectos, pero también con grandes cualidades que hay que valorar. Tendemos a olvidar estas cualidades. Por eso hay que hacerlas respetar afuera y dentro de nuestro país.
En este país de gente seria, politizada, educada, se ha desatado algo esta última semana no digno de lo que somos los uruguayos, de lo que merecemos.
La polémica desatada por el caso Feldman y el fuego cruzado entre diferentes figuras políticas oficialistas y de la oposición, no son más que una nueva manifestación del patético nivel de esta campaña electoral para la Presidencia de la República, y va totalmente en contra de este Uruguay al que estoy haciendo referencia.
Me niego a entrar en los detalles de los últimos acontecimientos, revelaciones y ataques. Aquí se trata simplemente de resaltar que los verdaderos perdedores de lo que será la última línea recta de la campaña electoral somos los uruguayos, sean frentistas, blancos, colorados, independientes y apolíticos.
Esta polémica revela que los dirigentes políticos actuales, en el momento más crucial de la campaña, dedican su energía a golpes bajos y acusaciones infundadas, insultos y difamación.
Primero, revela una falta de imaginación grave, una falta de seriedad como gobernantes, una verdadera falta de respeto al pueblo uruguayo. Este último merece más, mucho más. Merecemos debate de ideas entre rivales políticos, dignos de dirigirnos. Merecemos un nivel intelectual bastante más elevado que el que hemos estado sufriendo las últimas semanas.
Todos son responsables en alimentar la bajeza de la campaña. Los dirigentes blancos y colorados, que juntos empezaron este ataque. Revelan un vacío de propuestas preocupante. Patético. Triste. Tan patético y triste que voces importantes dentro de dichos partidos condenaron abiertamente esa línea de acción.
Los dirigentes frentistas son también responsables. Sus respuestas son igual de nefastas, entran en el juego y terminan atribuyéndole una importancia primordial, en vez de relegar las acusaciones al segundo plano.
¿Quién pierde? Perdemos nosotros, los uruguayos y uruguayas que deseamos saber a ciencia cierta cuál de las opciones es la mejor, la más seria, la más coherente, la más acorde a nuestras ideas y valores. Todos aquellos que deseábamos poner realmente a prueba a nuestros candidatos, verlos oponerse sobre debates serios, sobre el futuro de nuestro país, el devenir de nuestros hijos, nos lo vemos negado.
El debate se debería de dar naturalmente. Pero no, nuestros dirigentes nos lo niegan rotundamente, sumergidos en esta vergonzosa querella.
Quizás el que no entendió nada fui yo. Quizás esta polémica revela que el país no tiene problemas realmente graves, y que por lo tanto podemos dedicarnos a escuchar a nuestros dirigentes insultarse durante tres semanas. Claro, debe de ser eso. Quizás la educación de nuestro país anda bárbaro y el nivel de escolarización de los jóvenes alcanzó nuevamente niveles escandinavos. Quizás no estamos perdiendo un porcentaje alarmante de jóvenes atraídos por la criminalidad y la pasta base. Quizás somos otra vez la Suiza de América. Quizás se dejaron de ir nuestros jóvenes educados y ahora encuentran trabajo digno y les sobran las oportunidades. Quizás la criminalidad bajó a pico y nuevamente podemos presumir la seguridad de nuestro país a nivel mundial.
En ese caso pido disculpas, y entiendo que pasemos el momento crucial de la campaña escuchando a nuestra gerontocracia insultarse de impotentes y seniles.
Los uruguayos queremos debate, ideas, proyectos sobre el futuro de nuestro país al que tanto queremos. Es increíble y hasta doloroso sentir que se pierde tanto tiempo y energía en nimiedades, cuando nuestro país necesita ser atendido en tantos temas urgentes.
Abran los ojos, dirigentes: metidos en su politiquería se olvidan que están ahí representándonos y sin nosotros no tienen razón de existir. Abramos los ojos, uruguayos: no dejemos que nos obliguen a ser los espectadores de una pelea de gatos viejos y exijamos que se hable de lo que nos importa. Merecemos más, mucho más".
Inauguraciones con sensaciones extrañas
Rodolfo Stunz | Montevideo
@| "Al ver días atrás imágenes de la inauguración de la Plaza Líber Seregni se me presentaron varios interrogantes. La primera fue si era una inauguración de una plaza para los vecinos o un acto frenteamplista en vista de las banderas que llevaban los concurrentes. Por otro lado veo en un aviso publicitario que se inaugura, justamente una semana antes de la segunda ronda electoral, el auditorio del Sodre. ¡Cuántas inauguraciones en los meses de octubre y noviembre!
Aparentemente la Plaza Líber Seregni se terminó antes de su apertura a los vecinos (¿frenteamplistas?) pero no fue así con el Aeropuerto Internacional, que no estaba terminado, como tampoco lo estaba el anillo perimetral que antes de las elecciones generales inaugurara el Sr. Ministro de Transporte y Obras Públicas.
Y para terminar, en el acto del aniversario de la Armada se vio al Sr. Presidente en un abrazo con el candidato presidencial del Partido Nacional pero no con el frenteamplista que no concurrió.
¿Sabrá el Sr. Mujica que si llegase a ganar será el comandante en jefe de todas las armas? Continúa con las faltas de respeto ya que sí concurrió a la Plaza Líber Seregni. ¡Cuánto debería aprender del histórico líder del Frente Amplio que le dio nombre a la plaza!"
Sobre hechos en Plaza Seregni
Néstor Parada | Montevideo
@|Con indignación he visto en las ediciones de ayer martes 17 y hoy miércoles 18, que he sido identificado como uno de los "agresores" de periodistas durante la inauguración del Parque "Líber Seregni". Como funcionario de Ceremonial y Protocolo de la Presidencia de la República, acompaño al Presidente de la República en las distintas actividades oficiales que me son asignadas.
El día de la inauguración durante el arribo del Sr. Presidente, mientras trataba de ponerme en contacto con el intedente Ehrlich, una reportera gráfica irrumpió a los empujones sobre las personas que allí estábamos, y con un lenguaje fuera de lugar pretendía obtener un buen lugar para sus tomas. Pasé entre las personas que allí estaban para guiar al Sr. Presidente y al intedente Ehrlich hacia el lugar de la ceremonia. Ya próximos, otro compañero tomó mi lugar y me ubiqué junto al Maestro de Ceremonias, por lo cual estaba lejos cuando el Presidente saludó a Mujica. En ningún momento agredí a ninguna persona, pues mi conducta en más de 20 años de función siempre ha sido de suma correción.
La mayoría de los periodistas me conocen, incluso los "viejos" reporteros gráficos de El País, con los cuales mantengo una relación cordial como con el resto. Identificarme como uno de los "agresores" es una falsedad absoluta y lesiona mi honor con una ligereza increíble.
Nota de Redacción
Hace dos ediciones El País informó de la agresión que sufrió una de sus fotógrafas durante la inauguración de la Plaza Líber Seregni, acto en que estuvo presente el Presidente de la República y también el presidenciable José Mujica que aprovechó la ocasión para estrecharse en un nuevo abrazo con el mandatario.
A pesar del lugar y los participantes del encuentro hasta ahora ninguno de los organismos involucrados asumió relación con el incidente: los que hablaron, sólo lo hicieron para negar su vinculación con los hechos. Así, Jorge Vázquez, hermano del Presidente, aseguró que no fue personal de la Presidencia, aunque no quedó claro si se refería sólo a la custodia presidencial o a todo el personal presidencial. Según versiones recogidas por El País también habría actuado personal de la Intendencia de Montevideo y quizá custodias de Mujica, aunque nada de eso puede asegurarse. El País publicó una foto de quien la fotógrafa identifica como su agresor, aunque el funcionario lo niega.
Últimamente el trabajo periodístico ha quedado reiteradamente preso de actitudes y declaraciones que parecen apuntar más a dejar claro lo que no fue, a evitar lo inexorable, que a dar cuenta debida de un hecho que exige una explicación.
Por las dudas y antes de que el tiempo y el silencio sepulten una vez más la verdad dejemos constancia de que sí, hubo una agresión (y por lo tanto un agresor) y ese es el punto, a pesar del silencio.
Edificio en la rambla
Ciudadano | Montevideo
@| "Si hay riesgo con el edificio de la rambla sur, hay que realojar a la gente, aunque parece más lógico que sea en otro lugar próximo, ya que el destino más natural de tan atractiva ubicación frente al Río de la Plata es una licitación para un hotel.
Porque además de producir recursos para financiar el realojo, potenciaría el proyecto de la Peatonal Candombe y de un barrio Sur turístico como San Telmo y La Boca de Buenos Aires".
Limpieza de ómnibus
Walter Bravo | Montevideo
@| "Me llama poderosamente la atención la falta de limpieza en la parte interna de los ómnibus del transporte capitalino. Incluso en los más nuevos: prestando un poco de atención es posible advertir que éstos no son higienizados en la medida que corresponde.
La tierra depositada en los bordes de goma de los vidrios se puede sacar simplemente con un poco de cepillo y jabón.
Lo mismo ocurre con la que se ve claramente debajo de los asientos laterales al lado de las puertas.
Es evidente que este trabajo que debería hacerse al menos en forma periódica, prácticamente no se hace.
Mucho se ha hablado de la gripe porcina y durante el invierno se viajaba muchas veces con las ventanillas abiertas para permitir la circulación de aire, lo cual está bien.
Pero esta acumulación de suciedad también es factor de posibles enfermedades.
No olvidemos además que esto es visto también por la gran cantidad de turistas que visitan nuestra ciudad, y este panorama, junto con el triste espectáculo que dan los famosos carritos, los contenedores quemados, rotos y con basura a su alrededor, más las veredas y calles en las que los montevideanos arrojamos continuamente papeles, cigarrillos y todo tipo de cosa que nos moleste mientras caminamos por la ciudad, no nos dejan muy bien parados en cuanto a nuestras costumbres cotidianas.
Sólo con Punta del Este, tango, candombe y carnaval no vamos a conseguir que quienes nos visitan hablen bien de nosotros".
Publicidad en vía pública
Daniela Viana | Canelones
@| "Quisiera manifestar mi gran disconformidad con la publicidad de una marca de ropa interior que tapiza la ciudad de Montevideo.
Soy madre y tengo hijos chicos (la menor tiene seis años) y realmente me parece lamentable que se deje exhibir ese tipo de imágenes en la vía publica sin que haya un filtro que proteja a las personas, sobre todo a las madres, que no tienen ningún interés en que cuando frenan en cada parada su hijo le pregunte: `Mamá, ¿por qué a ese señor se le ve la cola?`, o `¿qué están haciendo esos señores todos con brillo en la piel?`
Es una cuestión de justicia que cada cosa tenga su espacio y el de esta publicidad ciertamente no es en la vía pública.
Ya la publicidad anterior que había sido, por lo menos, sugerente, la vimos como un exceso, pero esta es lisa y llanamente una falta de respeto".
Mantenga y vigile el nivel de debate y recuerde que nuestras Normas de Participación implican obligaciones y responsabilidades.