La Operación "Héctor" empezó en abril pasado. El resultado es, por ahora, la incautación de unos 35 kilos de cocaína, seis automóviles, una motocicleta, seis armas cortas y largas, y la detención de nueve personas, entre ellos un ciudadano irlandés y un hombre de 60 años que se señala como cabecilla local de la red.
Al inicio de la operación que coordina el juez especializado en Crimen Organizado, Jorge Díaz, los investigadores de la Brigada Nacional Antidrogas iban tras una red que traficaba cantidades no muy grandes de cocaína a Europa. La información reunida durante los meses de trabajo de inteligencia permitió confirmar la escala de esta organización.
La droga había ingresado desde Argentina por el litoral del país, presumiblemente en pequeñas cantidades ocultas en vehículos a través de los puentes internacionales de Salto y Paysandú. Desde allí iban a un depósito en San José y más tarde era trasladada a Montevideo. El destino transitorio era una finca en Atlántida, donde el ciudadano irlandés ahora detenido la acondicionaba para su futuro embarque a Europa.
El traficante irlandés, señalaron fuentes de la investigación, residió durante cierto tiempo en España. De ello se infiere que la droga tenía ese destino final.
Cuando los investigadores de la Policía Antidrogas llegaron a la finca en Atlántida y detuvieron al forastero no había trazas de la droga por ningún lado. El extranjero se aprestaba a abordar un vuelo con destino a Europa. Viajaría "limpio" y, una vez en España, esperaría el envío del cargamento.
La primera inspección de la finca no arrojó resultados. Pero una caja fuerte recién pintada que uno de los investigadores halló en el garaje despertó las sospechas. Con el apoyo de efectivos locales de Bomberos los agentes antidrogas consiguieron abrir la caja y hallar ocultos en sus paredes los casi cuarenta kilos de cocaína.
El otro extremo importante del caso es el jefe local de la red. Se trata de un hombre de 60 años que integró la directiva de un club de fútbol que ahora milita en segunda división. De acuerdo con la información reunida durante la investigación este hombre comandaba la red y preparaba los cargamentos que el europeo luego llevaría a destino. Su agenda proporcionó datos clave para identificar a otros integrantes de la red, se trata de ciudadanos uruguayos que posiblemente residen en Argentina, país desde donde traían el estupefaciente.
Por estas horas el juez especializado Jorge Díaz estaría librando varias órdenes de captura nacional e internacional para estos nexos de la organización. Ninguno de los nueve detenidos, una mujer entre ellos, poseía antecedentes penales hasta la fecha.