IRPF, nuevo tema blanco de campaña

| Rechazo a planteo blanco sobre el IASS por ser "para ricos"

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S. CABRERA Y D. ISGLEAS

Lacalle se juega los últimos cartuchos de la campaña a una propuesta de reforma tributaria, pero admitió que "la llave" para que se concrete es la posición del Frente, que dominará el Parlamento. Los blancos llevarían el mínimo del IRPF a $ 20.000.

El plan de alivio fiscal presentado ayer por la fórmula blanca tiene como objetivo principal la derogación parcial del IRPF desde 2010 y la derogación total al final del período, si Luis Alberto Lacalle es presidente.

Pero hay una traba: el Parlamento. Varios legisladores del Frente Amplio adelantaron a El País su rechazo al proyecto nacionalista y no lo votarían si Lacalle envía un mensaje, dado que consideran que se intenta "desarmar" la reforma tributaria que se aprobó durante esta administración y que apoyan en lo filosófico como en lo programático (ver nota aparte).

Los frenteamplistas se oponen firmemente a la derogación del IASS y del IRPF, así como a la baja en los aportes patronales. Blancos y frenteamplistas coinciden en la baja del IVA, aunque para el oficialismo es una prioridad y para los blancos una opción en caso que exista espacio fiscal.

CLAVE. La promesa de derogar el IRPF será uno de los caballitos de batalla de los blancos en los últimos días de campaña. De hecho, hoy quedará habilitada una web con la propuesta (www.noirpf.com), un rato antes que la fórmula del Frente Amplio asista a ADM.

Si su propuesta se aprueba, los blancos aseguran que quedarían fuera del alcance del impuesto unos 210.000 trabajadores que hoy pagan y se reduciría la carga tributaria sobre otros 120.000 aportantes. Y más de 90.000 pasivos dejarían de pagar el IASS. Lacalle y Jorge Larrañaga, con los economistas Gustavo Licandro y Javier de Haedo y la ex ministra Ana Lía Piñeyrúa, presidieron ayer la conferencia en la cual se presentó la propuesta tributaria, en el Club Banco Comercial.

El candidato explicó los cambios propuestos, cuyo primer punto es el aumento del mínimo no imponible y de todos los tramos de la escala de ingresos del IRPF para que "menos personas tributen IRPF y, los que tributen, lo hagan por tasas menores".

El mínimo no imponible es siete BPC, que hoy equivale a $ 13.608. Los blancos proponen elevar ese mínimo un 25% en el primer año de gobierno ($ 17.010 en valores actuales) y 50% en el segundo año ($ 20.412), según dijo a El País Licandro, uno de los principales referentes económicos.

El economista admitió que la reforma es más moderada que la que proponía el Frente en 1999, cuyo mínimo no imponible superaba los $ 25.000. Con los cambios que plantea el Partido Nacional, una persona que cobra $ 60.000 nominales al mes, hoy paga $ 6.000 y en el primer año de gobierno blanco pasaría a pagar $ 1.800. En el segundo año pagaría $ 700. Alguien que tiene un sueldo de $ 30.000, no pagaría más IRPF, según Licandro.

"El IRPF conspira contra el agregado de valor de las exportaciones y contra el empleo. Proponemos dejar un camino tan erróneo votado solo por el Frente Amplio", dijo Lacalle. Lo escuchaban asesores, dirigentes y legisladores: del lado derecho del salón la dirigencia de Alianza Nacional y, del lado izquierdo, los herreristas. Algunas sillas reservadas para técnicos quedaron vacías. "A falta de técnicos, yo me siento acá", bromeó el diputado Jorge Gandini. En el auditorio sorprendió el ex ministro colorado de Industria José Villar, que dijo a El País que su presencia se debió a que quiso conocer "el plan que causaría estruendo", según lo presentó Lacalle el domingo.

¿NO MÁS IRPF? "Hacemos el anuncio con alegría y con esperanza de que, cuando llegue 2015, el país esté liberado del IRPF", dijo Lacalle, que pretende que "el impuesto desaparezca" en forma "racional y seria" y para eso propone "ir cortando los tentáculos". Su propuesta es cortar la presión tributaria "injustamente acentuada en el monto y en los destinatarios" en este gobierno, lo cual se convertiría en una "gran obra social", porque "más dinero en plaza es gasto en comercio".

Pero el ex presidente admitió que el panorama no le será favorable en el Parlamento, si gana las elecciones. "No olvidamos que ésta será una propuesta de un Ejecutivo a un Poder Legislativo, donde la mayoría parlamentaria la tendrá otro partido. El gobierno golpeará la puerta del Parlamento y estará a la negociación con quienes tienen la llave del Parlamento", explicó Lacalle, en obvia referencia al Frente Amplio.

Así, el Partido Nacional planteará "una hipótesis de máxima" y luego verá "hasta dónde se atreve a ir el Legislativo", mediante acuerdos interpartidarios. Los blancos manejan diversas opciones: que el Frente no vote ningún cambio, que vote algunos o todos. "Pero creo que, si está fundamentado, no habrá legislador que no levante su mano para bajar la carga tributaria", sugirió Lacalle.

GASTOS. ¿Y cómo se financian estos cambios? Lo primero que asegura el Partido Nacional es que no habrá recortes en los gastos sociales. Licandro dijo que la generación de recursos será aplicada a la rebaja de la carga fiscal, pero admitió que el momento indicado para hacerlo "era hace dos años, con un fortísimo crecimiento"

De acuerdo a los cálculos de técnicos blancos, en el primer año "volverían" US$ 78 millones por mayor consumo. A eso hay que sumarle la recaudación por el mayor nivel de actividad previsto, con crecimiento de 3 a 4%. Los blancos también esperan que se generan recursos por US$ 100 millones ante la reducción de los gastos no personales y por US$ 233 millones ante la mayor eficiencia en las empresas públicas.

Frente Amplio no dará votos para aliviar el IRPF

El Frente Amplio descartó, por razones filosóficas y programáticas, dar sus votos a un cambio en la reforma tributaria como propone el Partido Nacional. No obstante la fórmula de la coalición ha prometido elevar el monto mínimo no imponible del IRPF, aunque rechaza eliminar el IASS a las pasividades.

El candidato a vicepresidente Danilo Astori sumó una visión negativa a la propuesta nacionalista cuando marcó su discrepancia respecto al planteo de eliminación de los aportes patronales, algo que también reclaman los industriales.

Subrayó que en ese punto tiene una "diferencia importante" con los empresarios. Pese a ello, se mostró "abierto a considerar posibles mejoras" en el sistema tributario sobre la base de reducir "la carga tributaria a favor del contribuyente y en términos relativos".

Por su parte, el senador del Espacio 609, Jorge Saravia, dijo a El País que "la propuesta de desarmar la reforma tributaria no va a contar con un voto del Frente Amplio".

Saravia sostuvo que el IRPF y el IASS forman parte de una reforma estructural del sistema tributario que está dentro del programa del Frente Amplio, y que él, por esa razón, no votaría "una desestructuración, un desarme" de aquella reforma aprobada en 2006.

"Esa reforma tributaria tiene un objetivo estratégico, que es la redistribución del ingreso. Lo que proponen los blancos es una reforma tributaria para la gente rica", dijo. "No va a haber un acuerdo porque hay una diferencia filosófica. El IASS alcanza a una franja de jubilados que gana una enormidad", aseguró Saravia, ratificando su pleno rechazo a la idea de la eliminación de este impuesto, como plantean los nacionalistas.

Alfredo Asti, diputado del Frente Líber Seregni por Asamblea Uruguay, no solo no está dispuesto a darle sus votos en el Parlamento a las iniciativas que provengan de un eventual gobierno de Lacalle, sino que duda de los propósitos del candidato: recordó que en su gobierno (1990-1995) hubo un "durísimo ajuste fiscal", lo cual, está bastante lejos de un alivio de la presión fiscal como se proclama ahora.

Según el legislador, Lacalle tiene "antecedentes poco creíbles" para promover estas iniciativas y recordó que gravó con el Impuesto a las Retribuciones Personales todos los salarios y pasividades.

Una negativa similar expresó el senador Alberto Couriel, del Espacio 609. "Yo soy un hombre de acuerdo, de diálogo, pero no me pueden pedir esto porque va en contra del programa de gobierno de mi partido", dijo.

las propuestas tributarias de Lacalle-larrañaga

Suba del mínimo no imponible del IRPF

Se elevaría 25% en el primer año y 50% el segundo año, llevando el mínimo a $ 20.412 en valores actuales. El IRPF quedaría eliminado en 2015.

Intereses a los depósitos bancarios

Reducir los gravámenes sobre los intereses de los depósitos bancarios, lo que "viabiliza" el acceso al mercado de capitales de empresas e inversores.

Impuesto a los alquileres

El Partido Nacional pretende eliminar el IRPF a los alquileres, planteado por este gobierno, de manera de reducir lo que se paga actualmente.

Deducciones del IRPF

Plantean deducciones por un monto ficto de 30% de los ingresos, para cubrir gastos de alimentación, alquileres, energía, enseñanza y seguros.

Tasas del impuesto a la renta

En un plazo de tres años, Lacalle propone reducir las tasas con las que se paga el IRPF, llegando a la mitad de los niveles actuales.

Dividendos y utilidades

Se plantea una reducción de la tasa, del 7% al 5%, en cuanto a dividendos y utilidades. Esto beneficiaría a las pequeñas y medianas empresas.

Impuesto sobre el aumento patrimonial

La fórmula nacionalista quiere una baja en el impuesto sobre el incremento patrimonial, con lo que se eliminaría "la responsabilidad" de profesionales.

¿Cómo se financian estos cambios?

Se financiarían por el mayor consumo, crecimiento en la economía, reducción de gasto y más eficiencia en administración de empresas públicas.

Imesi a combustibles e IVA

La propuesta nacionalista también apunta a un descenso a la mitad en la tasa del Imesi a los combustibles y bajar el IVA del 22% al 20%.

Impuesto a las jubilaciones

Sería una de las primeras medidas: Lacalle se comprometió a derogar el IASS y enviaría el mensaje el 2 de marzo. Se beneficia a 90.000 pasivos.

Aportes patronales

Otra diferencia con el FA: se quiere eliminar los aportes patronales que subieron para agro e industria y bajaron para comercio y construcción.

¿A cuánta gente se beneficia?

Unos 210.000 contribuyentes ya no serían alcanzados por los impuestos, según los blancos. Y pagarían menos unos 120.000 contribuyentes.

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