La Policía investigaba anoche un confuso episodio en el que un taximetrista resultó baleado en el pecho. Se intenta establecer si fue un intento de rapiña o un accidente. Ocurrió cerca del barrio 40 Semanas.
Paralelamente, los policías de la Seccional 11ª lograron detener a un peligroso rapiñero que ya fue reconocido por cinco rapiñas a taxis, por las cuales fue enviado a prisión, aunque se estima que cometió varios atracos más. Hasta anoche las circunstancias en que el trabajador del volante recibió el impacto de bala eran un misterio.
El conductor de 32 años trabajaba en el taxi hace un año y medio y fue encontrado en la esquina de José Batlle y Ordóñez y coronel Raíz con una herida de bala. Hasta anoche la Policía no había hallado testigos presenciales, salvo los que dieron aviso a las autoridades al ver al trabajador herido dentro del vehículo.
Aparentemente el disparo que lo hirió se produjo por un arma calibre 22 que en apariencia es una lapicera, lleva una sola bala y que el trabajador acostumbra a llevar en el bolsillo de la camisa.
Ese dato, según fuentes de la investigación, podría indicar que el arma se disparó por accidente, aunque está claro para los investigadores que esas armas no se disparan solas.
La otra hipótesis que manejaban los investigadores es que el trabajador haya sufrido un intento de rapiña desde fuera del auto, por la ventanilla de la puerta y el arma entonces podría haberse disparado durante un forcejeo con uno o más delincuentes.
SIN PASAJE. Está claro que en el momento del disparo en el auto no había pasaje porque así lo indica el control por GPS, que se activa de inmediato apenas se sienta un pasajero en el vehículo.
Pero el coche también presentaba una marca en la parte delantera, sobre el capot, que podría haber sido un roce con otro vehículo o un impacto de bala. La zona, a pocas cuadras del 40 Semanas, también apoya la hipótesis de un intento de rapiña, ya que es un lugar donde comúnmente se dan estos casos. En el auto no faltó nada, incluso se manejaba ayer que el trabajador alcanzó a llevarse la recaudación del día que guardaba en una matera.
Ayer, el taxista, que es soltero, era intervenido quirúrgicamente para extraerle la bala y su estado era reservado. En la esquina donde fue hallado se congregaron más de 20 taxis que se acercaron al lugar en solidaridad con el trabajador. Policía Técnica ahora trabajará en el vehículo, aunque probablemente si el trabajador se recupera favorablemente, este despejará todas las dudas cuando pueda contar lo que sucedió.
A LA CÁRCEL. La Policía sacó de las calles a un joven de 23 años que venía rapiñando taxis en varios puntos de Montevideo. Su última fechoría ocurrió el domingo 8.
Un taximetrista que estaba siendo rapiñado efectuó maniobras en el tránsito que llamaron la atención de un equipo de la Seccional 11ª, que comenzó a seguir discretamente al vehículo. Al llegar a la esquina de Santiago Rivas y José Batlle y Ordóñez el delincuente descendió raudamente del taxi con un pico de botella en sus manos. Los policías le cerraron el paso y lo detuvieron. Llevado a la seccional se comprobó que no tenía antecedentes penales.
Sin embargo fue plenamente reconocido por cinco trabajadores que habían sido víctimas de rapiña en el último mes.
Generalmente el rapiñero utilizaba picos de botella para amenazar a los trabajadores. Ya está en la cárcel por cinco delitos de rapiña.