Los curdos iraquíes amenazaron el martes boicotear las elecciones nacionales de enero a menos que se modifique la asignación de bancas en el Parlamento de una manera equitativa, poniendo en duda la realización de unos comicios que podrían determinar cuándo se retirarán los soldados estadounidenses.
Hace apenas una semana, legisladores y observadores celebraban la aprobación de una ley electoral clave necesaria para llevar a cabo la votación. Pero la nueva amenaza curda, sumada a una amenaza de veto del vicepresidente suní, podría obstaculizar la que sería la segunda elección parlamentaria desde el derrocamiento de Saddam Hussein.
La oficina del presidente regional del Curdistán, Massud Barzani, dijo que la actual distribución de bancas según la ley electoral es injusta para los curdos.
``A menos que esta fórmula de asignación sea reconsiderada de una manera justa, el pueblo de la región del Curdistán se verá obligado a boicotear la elección´´, dijo una declaración incluida en el Cyber sitio de Barzani. Tres provincias norteñas integran la región autónoma curda y están representadas por su propio Parlamento y su propio presidente.
La declaración agrega que la actual división de escaños es ``un intento por reducir el número de representantes de la región del Curdistán en el próximo Parlamento iraquí y disminuir sus logros´´.
El vicepresidente iraquí, un árabe suní, Tariq al-Hashemi, amenazó esta semana vetar la crucial ley electoral a menos que se garantice más bancas a los votantes fuera de Irak. La mayoría de los iraquíes que viven en el exterior son suníes.
El boicot y amenazas de veto se producen después que los legisladores se empeñaron durante semanas hasta que se aprobó la ley electoral el 8 de noviembre, para alivio de Estados Unidos.
AP
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