SINGAPUR AFP Y AP
El presidente Barack Obama y otros 20 líderes mundiales acordaron ayer que la cumbre sobre el cambio climático del mes que viene en Copenhague será solo una parada en el camino y no el final tan esperado en la búsqueda de un tratado global sobre el tema.
La conferencia climática de 192 países que comienza en tres semanas en Copenhague estaba planeada para que creara un nuevo tratado mundial, pero las esperanzas de que eso suceda desaparecen.
Las declaraciones de Obama y otros líderes durante una reunión al margen de la cumbre de Asia y el Pacífico en Singapur, sirvieron para terminar de eliminar esas esperanzas. "Hubo una evaluación de los líderes de que no es realista esperar que un tratado completo que sea legalmente vinculante en el ámbito internacional pudiera ser negociado entre ahora y Copenhague, que comienza en 22 días", dijo Michael Froman, segundo asesor de seguridad nacional de Obama para temas de economía internacional.
El primer ministro danés, Lars Loekke Rasmussen, quien preside la cumbre climática patrocinada por la ONU, voló durante la noche a Singapur para presentar una propuesta a los líderes allí reunidos de que Copenhague sirva para crear un acuerdo "políticamente vinculante", para poder así darle vida a un proceso tambaleante. La discusión de un acuerdo que sea adoptado como ley por todos los países quedaría para una segunda cumbre en México en 2010, dijo Froman.
Obama apoyó esta idea y advirtió que no hay que dejar que "lo perfecto sea el enemigo de lo bueno". Más tarde, ante el foro de Cooperación Económica de Asia-Pacífico, Obama dijo que es necesario limitar la emisión de gases contaminantes "en Copenhague y más allá". Obama hoy se encuentra en Shanghai. China y EE.UU. son dos de los países más contaminantes del planeta.
Reclamo de Lula a las potencias
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, reclamó el sábado en París a Estados Unidos y a China "más audacia" en sus propuestas con miras a Copenhague. "No hay que permitir que Obama y Hu Jintao celebren un acuerdo tomando como base sólo la realidad económica de sus países sin tener en cuenta sus responsabilidades", afirmó Lula junto a Nicolás Sarkozy.