D. ISGLEAS / L. NICROSI
Con las encuestas a su favor, en el comando del FA no existe el más mínimo interés en debatir. Esta será la postura que se le transmitirá hoy a Mujica, cuando informe sobre la oferta de Larrañaga de retomar las negociaciones por el debate.
Decidido a hacer un esfuerzo más para concretar el debate, a media tarde de ayer el candidato a la vicepresidencia del Partido Nacional, Jorge Larrañaga, llamó por teléfono al presidenciable José Mujica para proponerle tres cosas: mejorar el clima electoral para reencausar la campaña, concretar el debate entre fórmulas tal como el Frente Amplio lo había propuesto, y establecer un canal de comunicación con miras a alcanzar acuerdos inmediatos después del balotaje.
Fuentes del comando del Frente Amplio dijeron a El País que si bien se considera la actitud de Larrañaga como "un gesto", éste "no alcanza" para revertir "el enchastre" que hizo el Partido Nacional con el caso Feldman.
Los informantes dijeron que Larrañaga llamó a Mujica sabiendo que las encuestas que se iban a conocer esa noche (Cifra y Factum) le daban al Partido Nacional una intención de voto de 40% contra 49% del Frente Amplio (dos puntos más de diferencia que hace una semana). Además, consideraron la oferta de debate era una forma de disimular las diferencias entre Alianza Nacional y el Herrerismo por la estrategia de la campaña electoral.
Las fuentes subrayaron que la actitud de Larrañaga obedece "a un cambio de estrategia al verse perdidos" y que la mayoría de los integrantes del comando le propondrá a Mujica y a su compañero de fórmula Danilo Astori que no debatan.
Mujica dijo en Rocha que la fórmula oficialista delegó en el comando electoral la decisión de debatir o no, haciendo mención a un "hondo sentido del funcionamiento colectivo".
"Somos apenas representantes destacados en una coyuntura, lo va a resolver probablemente mañana (hoy viernes) el comando", dijo Mujica.
PLAN B. Si la opción del debate no prosperara, Larrañaga adelantó que la fórmula nacionalista recurrirá a una innovadora alternativa: una comparecencia abierta ante radios y canales de televisión para exponer su visión de país y recibir también las interrogantes de todos los sectores de la sociedad, como sindicatos, cámaras empresariales y otras organizaciones.
Con esta táctica, los nacionalistas quieren dejar en evidencia que la fórmula Lacalle-Larrañaga "da la cara".
Las acusaciones al Partido Nacional que lanzó la senadora oficialista Lucía Topolansky -esposa del candidato oficialista- de enrarecer el clima de la campaña electoral, no tuvieron eco en esa fuerza política. El jefe de campaña Gustavo Penadés rechazó que los blancos estén contribuyendo a tensar la situación. "Nosotros no tenemos absolutamente nada que ver. No queremos ver fantasmas como la senadora Topolansky y su grupo. Si hay alguien que se ha caracterizado siempre por enchastrar las paredes de la ciudad y decir cualquier cosa de todos, no es precisamente el Partido Nacional", precisó el senador nacionalista en declaraciones a El País.
Ni Lacalle ni Larrañaga hicieron comentarios al respecto sobre la afirmación de Topolansky de que está "en riesgo la población".
vocación. Aunque se espera una respuesta formal del Frente Amplio para hoy, la fórmula Lacalle-Larrañaga ya piensa en convocar a una instancia abierta para que la ciudadanía conozca sus propuestas.
Ayer, el candidato a vicepresidente por el Partido Nacional ratificó que se entiende al debate no como un elemento de confrontación sino como una instancia para comparar propuestas y llegar a eventuales acuerdos con la fórmula frenteamplista.
En un mensaje leído ante los medios desde la sede de Unidad Nacional (UNA), Larrañaga sostuvo ayer antes de viajar a Florida que el Frente Amplio presentó repetidas excusas para no llegar a esta instancia, manejando elementos de conveniencia y cálculos electorales.
Al llamarlo por teléfono a Mujica, Larrañaga se apoyó en dichos del propio candidato de la izquierda, quien ayer anunció que esperaba el llamado para recomponer el clima electoral.
Con ese llamado, Larrañaga anunció que su idea y la de Lacalle fue trasmitirle a Mujica que tienen "vocación de diálogo y de entendimiento nacional".
Entre tanto, el comando electoral de la coalición de izquierda se reunió ayer a primeras horas de la mañana para evaluar la marcha de la campaña y las acciones emprendidas por los nacionalistas.
En la reunión se entendió que a los nacionalistas "el tiro le salió por la culata", al analizar los efectos del caso Feldman. Participantes del encuentro indicaron que todos los integrantes del comando opinaron que la intención de "vincular el arsenal" con Mujica "no tendrá efecto" para la izquierda, pero sí para el Partido Nacional.
Durante la reunión, integrantes del comando advirtieron que tenían conocimiento que los nacionalista presuntamente tenían "impresos miles de afiches y volantes con la cara de Mujica y Julio Marenales en las que estaba estampada la interrogante ¿dónde están las armas?".
Estimaron que dichos afiches y volantes afectarían más el clima electoral e insistieron en que en la eventual "operación política" podrían estar vinculados "militares" que integran "las listas de Unidad Nacional". También vieron en forma favorable que "comiencen a aparecer contradicciones entre los blancos" y mencionaron la opinión del senador de Alianza Nacional, Eber Da Rosa, contra los spot difundidos en el interior del país, "el rechazo de (Alberto) Volonté" a esa campaña, así como las declaraciones del ex director de Aduanas, Víctor Lissidini, que aseguró que durante su gestión Feldman estaba en una lista de traficantes de armas.
Más allá de las valoraciones positivas a la marcha de la campaña para la izquierda, el comando resolvió ordenar una nueva encuesta para que mida los efectos del caso Feldman, añadieron las fuentes.
Otra agresión a prensa
Otra vez José Mujica se puso agresivo con la prensa. En rueda que se realizó en Rocha un periodista de Canal 12 le preguntó por la propuesta de Jorge Larrañaga de hacer "borrón y cuenta nueva" y volver a hablar del debate con temas a futuro. "¿Usted le está haciendo los mandados a Larrañaga?", espetó Mujica. "Larrañaga tiene el teléfono mío. En todo caso puede hablar conmigo", agregó el candidato.
FA está "alerta" por actos "ultras"
El comando electoral del Frente Amplio ratificó ayer que la coalición se mantiene en estado de "alerta", tanto por acciones que puedan realizar organizaciones vinculadas "a la ultraderecha" como las de "ultraizquierda", y se apresuró en deslindar "toda responsabilidad" sobre hechos violentos que se puedan producir en lo que queda de la campaña.
Ayer en la reunión del comando del FA, varios de los asistentes señalaron su inquietud por los "hechos" que pueden ocurrir hasta el día del balotaje.
"Estamos alertas de aquí en más a toda provocación, provenga de donde provenga", dijo una de las fuentes consultadas. Mientras, otros integrantes del comando consideraron que no se debía generar "alarma".
Los integrantes de la fórmula presidencial prácticamente no intervinieron en la reunión. Como ejemplo de hechos que pueden afectar el transcurso de la campaña, las fuentes destacaron una marcha que se realizará el viernes 20 convocada por grupos radicales, que impulsan que el día del balotaje (domingo 29) sólo se coloque en el sobre la papeleta rosada por el SI a la anulación a la ley de Caducidad que se utilizó en las elecciones del 25 de octubre, como un gesto en contra del gobierno. También estimaron que grupos de "extrema derecha" pueden "infiltrarse" en esa marcha para provocar incidentes, que luego se los adjudiquen al FA.
La senadora Lucía Topolansky, del MPP, dijo esta semana a El País que el clima que estaba tomando la campaña electoral ponía "en riesgo a la población".
En tanto, el candidato blanco Luis Alberto Lacalle, dijo que el caso Feldman encendió una "luz amarilla".