La Intendencia de Montevideo contestó un pedido de informes cursado por el edil nacionalista Daniel Graffigna sobre irregularidades en los cementerios municipales. Lo hizo con un voluminoso expediente en el que se incluyen distintos títulos de propiedad de nichos y panteones, así como los nombres de las personas y profesionales que estuvieron involucrados en las transacciones.
Según Graffigna, los documentos comprueban sus denuncias, por lo que mañana planteará en la Junta Departamental el llamado a sala del intendente Ricardo Ehrlich, cuya interpelación había quedado trunca por falta de respaldo de los ediles del Frente Amplio.
Entre los nombres que aparecen en los documentos, se repite el de un escribano que firma -en nombre de la administración municipal- solicitando cambios de titularidad de bienes funerarios.
Pero el mismo profesional firma también representando a particulares. "Esa persona está de los dos lados del mostrador. Firma a favor de personas que quieren vender bienes funerarios y también -en nombre de la administración- da por buenos los títulos. Eso no se puede hacer bajo ningún concepto; uno no puede ser juez y parte", dijo Graffigna a El País.
En los documentos entregados por la Intendencia al edil denunciante surge también una dirección repetida, en Argentina, para justificar los domicilios de distintos propietarios de bienes funerarios.
"No se especifica cuál es la dirección del vendedor, lo cual es una violación clara al protocolo notarial. Y en otros casos, hay vendedores de distintos bienes funerarios, en distintos cementerios, domiciliados en el mismo lugar de la República Argentina", explicó el edil del Partido Nacional.
"Esta persona (el escribano que firma en las transacciones) es una de las que nosotros denunciamos en diciembre de 2008 como una de las que presuntamente estaría participando en este tipo de maniobras ilícitas", destacó Graffigna.
DENUNCIAS. El año pasado, el edil nacionalista presentó en la Junta Departamental -estando presente en sala el intendente Ehrlich- una denuncia sobre una supuesta organización involucrada en la venta ilegal de nichos y panteones, principalmente en los cementerios Central y del Buceo. Según el edil, la organización detectaba sepulcros abandonados o con deudas, retiraba los cuerpos y luego los volvía a vender con títulos falsificados. Los panteones fueron vendidos por sumas que van desde los US$ 24.000 a los US$ 28.000 -aseguró Graffigna-, y los nichos por US$ 8.000 y hasta US$ 12.000.