TRANQUERAS | Freddy Fernández Carranza
Mientras persisten las precipitaciones, y las dificultades que estas generan, la Intendencia de Rivera y los habitantes de Tranqueras intentan solucionar el drama que enfrentan un centenar de familias cuyas viviendas sufrieron los efectos del fuerte viento que en la madrugada del martes.
El intendente Vilibaldo Rodríguez comentó que 69 familias permanecen realojadas en "el corralón municipal; en la sala velatoria, y en iglesias". El jerarca agregó que además se han registrado quejas de un centenar de personas en la comisaría por hurtos de artículos diversos.
Al promediar la mañana, el personal municipal había relevado ochenta casas, aunque las denuncias de daños se seguían sumando, según el jefe comunal.
El Secretario de la Junta de Tranqueras, Milton Gómez, indicó que por resolución policial, las denuncias se recibirán hasta la hora 18 de hoy.
Al medio día del miércoles, oficialmente, se habían radicado 132 denuncias. El relevamiento primario indica además que los afectados son 184 mayores y 116 menores.
Los fuertes vientos crearon destrozos en una vasta zona que va de Masoller hasta el centro de la segunda ciudad del departamento. "Desde arriba, se observa una especie de corredor que comienza en Masoller y termina en la casa del Dr. Suárez, frente a la plaza de Tranqueras", indicaron fuentes municipales a EL PAÍS.
DONACIONES . En la capital departamental y en la propia localidad afectada, instituciones no gubernamentales y particulares comenzaron a recoger prendas, alimentos y calzados, para ayudar a las familias afectadas. Hace falta colchones y otros elementos, indicaron los voluntarios, preocupados por las precipitaciones que complican el panorama.
En tanto, el Comité de Emergencia departamental solicitó a la entidad madre en Montevideo 1.200 chapas y cemento para reconstruir las fincas.
RECONSTRUCCIÓN. Pero las obras podrían llevar semanas ante la falta de obreros o personas especializadas. Tampoco la Intendencia puede contar, como hacía antes, con el mano de obra del Ejército, ya que la mayoría de los soldados "siete oficios" están en misiones militares en Haití o en el Congo.
El Comité de Emergencia organizó además instancias de apoyo "psicológico" a las familias afectadas por el fuerte viento, que, en la mayoría de los casos, se trata de "mujeres jefas de hogar" cuyos maridos está trabajando fuera del departamento.