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Ante un auditorio de más de 60 empresarios, el premio Nobel Paul Krugman dio su visión sobre la accidentada salida de la crisis mundial.
En un almuerzo organizado por la Asociación Empresaria Argentina (AEA) y la firma Adecco en el hotel Alvear, el economista estadounidense señaló que "éste no es el comienzo de una historia de recuperación y tal vez deberíamos preguntarnos si no habrá una segunda recesión".
Unas horas antes de su presentación en el World Business Forum, Krugman ofreció una charla ante los principales referentes del mundo empresario argentino acerca de la nueva dinámica del comercio internacional.
Los anfitriones del almuerzo fueron Luis Pagani (presidente de AEA) y Hervé Pollet (presidente de Adecco), mientras que la lista de invitados incluyó representantes del campo, las finanzas y la industria.
En su presentación, de 20 minutos, Krugman dijo que la mayor amenaza para la economía mundial proviene del desbalance que exhibe el comercio entre Estados Unidos y China, y destacó que la Argentina y el resto de América Latina se encuentran en una mejor posición que los países del Primer Mundo para enfrentar la crisis.
"Esta vez, no tuve que volar a Buenos Aires para analizar la crisis. Sólo tuve que tomar un subte al centro de la ciudad de Nueva York para llegar al epicentro", dijo, y agregó: "En este caso, América Latina como región estaba mejor parada ante la crisis, con situaciones menos vulnerables y con precios de commodities favorables".
La presentación fue precedida por unas palabras de Pagani, quien alertó sobre el clima de crispación política y social que se vive en la Argentina. El dirigente de AEA, además, reclamó que se avance en la búsqueda de soluciones para los problemas concretos que hoy frenan el crecimiento, y específicamente pidió una respuesta para el sector agropecuario.
Tras el discurso de Krugman, se habilitó un espacio para las preguntas por parte de los empresarios argentinos. A nivel internacional, las consultas giraron en torno de la evolución de la inflación en los Estados Unidos. En este sentido, el premio Nobel se manifestó optimista y señaló que no espera un rebrote inflacionario, pese al importante aumento del gasto norteamericano. Por otra parte, para la economía argentina anticipó que el panorama en el corto plazo no se presenta como negativo debido a que los precios internacionales de las commodities se mantendrán en los niveles actuales.