Pequeño héroe

El 80º aniversario de la acción abnegada de Dionisio Díaz, "el pequeño héroe del arroyo del Oro", ha motivado varias actividades. Entre ellas la publicación de un libro revelador y la difusión de las declaraciones de la señora que hoy es octogenaria pero que cuando era niña fue salvada por su heroico hermanito.

La historia dice que el 8 de mayo de 1929 en un acto demencial, el abuelo de los chicos se lanzó a matar. Una puñalada alcanzó a Dionisio de 9 años, luego de que éste viera que su madre ya había sido asesinada. Vendó su herida con una sábana, levantó de la cuna a su hermana menor y salió caminando hacia el poblado del Oro (Mendizábal). Cubrió 7 kilómetros cargando a Marina, a quien entregó en la comisaría. Luego falleció.

Es oportuna esta evocación de quien aun muerto en su infancia, puede ser considerado figura paradigmática del Uruguay de todos los tiempos. Un ejemplo de amor, valor y entereza para los uruguayos de todas las edades y en particular para los niños que viven actualmente en un mundo tan diferente al de hace ocho décadas pero que, en el fondo tienen que enfrentar toda clase de desafíos básicamente no disímiles en lo anímico, a los que enfrentó Dionisio Díaz.

Todos los días tomamos conocimiento de noticias de la crónica policial que involucran niños y jóvenes. Algunos derivados de la droga, otros de rapiñas y hurtos, así como toda una serie de hechos de violencia de orígenes diversos. Las fuerzas del orden luchan contra todo esto aunque con dificultades enormes, con escollos difícilmente superables. Y es en el seno de esta sociedad inquietante de hoy, que surge la evocación a que hacemos referencia. La evocación que merece ser planteada una vez más en institutos de enseñanza y hasta en los centros de reclusión de menores, para que sirva de ejemplo.

En una sociedad que, desesperada, ve menores de edad matando y muriendo por un puñado de pesos o por una dosis de pasta base, nada más oportuno que mostrar otro camino posible: el de jugarse por cosas humanas, valederas, trascendentes. Con pleno discernimiento de cuál es el camino. Y con sólo 9 años. Esa es la enseñanza que transmite Dionisio Díaz.

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