"Injusto" e "infame", así fue calificado por la Gremial Única del Taxi (Cpatu) el boicot a los taxis convocado para hoy por familiares y amigos de dos jóvenes fallecidos en accidentes de tránsito ocurridos por infracciones de taxistas.
El secretario de Cpatu, Heber Laurito, comentó a El País que la gremial entiende que "no se puede condenar" a todos los taxistas por el "error" de dos trabajadores. "La medida nos sorprendió muchísimo porque no vemos que se tomen disposiciones contra otros gremios cuando se equivoca alguno de sus integrantes. Nosotros somos casi 7.000 trabajadores que pagamos por el error de dos", aseguró.
El dirigente reconoció que se cometen demasiadas infracciones y que hay muchos aspectos para mejorar en el tráfico. "Estamos abiertos a recibir ideas para mejorar la conducta de los choferes, pero no sólo hay que cambiar a los taxistas. Los particulares también tienen que tomar conciencia", argumentó.
La iniciativa "El viernes 30/10 nadie se tome taxis" circula por correo electrónico y en la red social Facebook, donde se creó un grupo para difundir más rápido la premisa. La administradora del grupo, María de los Ángeles Mora, era compañera de trabajo de Mónica Bianchi (28) que falleció al ser embestida por un camión blindado que subió a la vereda luego de chocar con un taxi que no respetó un cartel de Pare. Mora dijo a El País que quedó sorprendida por la cantidad de adherentes -hasta ayer 5.725- y por el número de propuestas y discusiones que surgieron.
Uno de los temas cuestionados es la utilidad de la mampara que se colocó como medida de seguridad para evitar las rapiñas. En el grupo se pone en duda que la mampara cumpla con su función y afirman que por el contrario los pasajeros salen heridos en todos los accidentes, por mínimos que sean. En tanto, Laurito afirmó que la mampara ha reducido las rapiñas en los taxis y que la gremial no estudia sacarla. "Los robos siguen existiendo porque han surgido otras formas de atraco pero nosotros no vamos a ir contra un elemento de seguridad", apuntó.