DURAZNO | VÍCTOR RODRÍGUEZ
Los ruidos molestos son un eterno problema en Durazno. A la avalancha publicitaria de los partidos políticos -que por estos días dan un descanso luego de las elecciones nacionales del 25 de octubre- se añaden situaciones nocivas para el oído, que ya forman parte de la vida cotidiana en la ciudad como motos con escape libre o locales bailables y domicilios particulares con música a todo volumen.
La intendencia y la Policía reciben frecuentemente quejas de la población, lo que ha generado que el municipio recuerde la ordenanza e incremente los controles con sus funcionarios.
Además emitió un comunicado recordando la normativa vigente sobre ruidos molestos y los decibeles permitidos de día y de noche. Señala que está prohibido "producir, causar o estimular ruidos molestos, innecesarios, excesivos o perjudiciales para la salud, sea cual fuere su origen cuando por razón de la hora, lugar o intensidad, afecten o sean capaces de afectar a la población en su tranquilidad".