TEGUCIGALPA Y SAN JOSÉ | AFP
El nuevo fracaso de la negociación entre el gobierno de facto de Roberto Micheletti y el depuesto Manuel Zelaya, aleja la posibilidad de la eventual restitución de éste en el poder y complica las elecciones de noviembre, según analistas.
Micheletti sigue negándose a que Zelaya regrese al poder y le ha vuelto a proponer una tercera vía para solucionar la crisis que ya dura casi cuatro meses: que ambos renuncien y se cree un gobierno de transición hasta la entrega del poder -el 27 de enero- al nuevo presidente que salga de las urnas el 29 de noviembre. Zelaya rechazó esta propuesta y cortó el diálogo.
"Con bastante realismo, pareciera que la restitución de Zelaya ya no es posible", admitió la rectora de la Universidad Autónoma de Honduras, Julieta Castellanos.
"Creemos que ya no hay fuerza interna como para lograr que se restituya al presidente Zelaya. Aquí podría contribuir más un condicionante externo", dijo Castellanos en referencia a la presión de la comunidad internacional, aunque hasta ahora no ha podido doblegar al gobierno de facto ni con presiones políticas ni económicas.
Castellanos ve todavía más compleja la situación por la cercanía del proceso electoral. Por el momento, los seis candidatos, incluidos los dos de izquierda, permanecen en liza, pero estos ya han anunciado que boicotearán el proceso si Zelaya no recupera su cargo.
Organizaciones de derechos humanos y la resistencia creada contra el golpe, que ha mantenido la mecha encendida durante meses, también han prometido boicotear los comicios, con lo que la credibilidad del proceso quedaría seriamente en entredicho.
La comunidad internacional, con los países de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) que lidera el presidente venezolano Hugo Chávez a la cabeza, también han dejado claro que no reconocerán el resultado electoral si antes no se restituye el orden democrático.
"Si no hay un acuerdo político, una salida política, no podrá haber un clima válido para las elecciones", alertó ayer por su parte Marcelo Varela-Eracheva, director del Programa Adjunto de las Américas del Centro Carter al referirse a los polémicos comicios de noviembre.
Lo que parece difícil para todos los analistas consultados, es la permanencia de Zelaya en la embajada de Brasil desde que entró subrepticiamente el 21 de septiembre, en caso de que se mantenga el status quo luego de que ayer se interrumpiera el diálogo.
Zelaya dio por concluida la negociación con Micheletti y rechazó de plano la propuesta de éste de que ambos renuncien a la presidencia y crear un "gobierno de transición".
"Sería indecoroso, indecente para el pueblo hondureño que yo fuera a negociar el puesto por el que el pueblo me eligió. No valdría la pena ni la lucha que estamos haciendo ni valdría la pena el acuerdo", dijo Zelaya tras oír de la delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA) los términos de la propuesta de Micheletti.
Zelaya considera que esta propuesta se "sale del marco" del Plan de San José, propuesto por el mediador en la crisis, el presidente costarricense, Oscar Arias, y de los mandatos de la OEA y de Naciones Unidas.
Después de dar por cerrado el diálogo, aseguró que por el momento no volverá a sentarse a negociar con el gobierno de facto. "No hay ninguna propuesta que lo amerita", advirtió.
Ante la ruptura del diálogo, el portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Ian Kelly, instó a las partes que lleguen a un acuerdo. "Usaría las palabras `sentido de urgencia`. Creo que hay una necesidad real de que las dos partes alcancen un acuerdo", indicó.
Crisis
28 de junio: Golpe de Estado. El presidente Manuel Zelaya es expulsado del país.
7 de julio: El presidente de Costa Rica, Oscar Arias, asume como mediador entre el mandatario derrocado Zelaya y el presidente de facto, Roberto Micheletti.
31 de agosto. Se inicia la campaña electoral para los comicios del 29 de noviembre.
21 de setiembre. Zelaya regresa a Honduras y se refugia en la embajada de Brasil.
7 de octubre. Delegados de Zelaya y de Micheletti abren el diálogo supervisados por la OEA. El 14 llegan a un pre-acuerdo y el 23 se interrumpe.