La Asociación Rural del Uruguay (ARU) recibió el informe que había solicitado al Poder Ejecutivo, a través de su delegado en el INAC, correspondiente a los apoyos efectuados por el Ministerio de Ganadería (MGAP) durante la sequía.
Ante las consecuencias de la seca que sufrió el sector, el MGAP había dispuesto la posibilidad que los productores ganaderos cobraran una indemnización por sus vacas de manufactura que tuvieran que faenar.
La cartera anunció que tenía un remanente del Fondo de Emergencia (formado por aportes de los ganaderos), que rondaba en US$ 3 millones y el gobierno anunció las medidas de apoyo a los pequeños productores de las zonas más afectadas (Artigas, Cerro Largo, Durazno, Paysandú, Rivera, Salto y Tacuarembó), a efectuase con ese dinero.
El MGAP, entonces, propuso que los ganados de manufactura, que no estuvieran preñados y se mandaran a faena, de pequeños productores de esos departamentos, recibieran un subsidio de 10 centavos por kilo.
En ese entonces la ARU planteó la ineficiencia del mecanismo en la Junta de INAC y el lunes el MGAP entregó el informe solicitado. Según datos oficiales de la Dirección General de Desarrollo Rural, las vacas faenadas en esas condiciones fueron sólo 478. Y el subsidio a los pequeños productores castigados por la seca ascendió sólo a US$ 10.015,19.
"Eso es lo que efectivamente se pagó del fondo de US$ 3 millones y fue la colaboración que se hizo como apoyo a los pequeños productores por la sequía", expresó Manuel Lussich, presidente de ARU.
Según datos oficiales, Artigas, uno de los departamentos más castigados, mandó faenar en esas condiciones sólo siete vacas.
"Todas estas políticas dirigidas, que empiezan a encorsetar a los productores para hacerles llegar ayuda, terminan en cifras que no convencen a nadie. Además, hay que recordar que se armó una gran publicidad sobre el apoyo y ahora vemos que efectivamente no fue tal", culminó Lussich.