Sunitas culpables de ataque en Irán

Régimen igual acusa a Pakistán y EE.UU. de ayudar

TEHERÁN | Irán acusó ayer a Estados Unidos, Gran Bretaña y Pakistán de ayudar a los rebeldes sunitas que reivindicaron el atentado del domingo que causó 41 muertos, entre ellos varios comandantes de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico del régimen.

"Estos crímenes terroristas revelan el rostro diabólico de los enemigos de la seguridad y de la unidad (de Irán) que tienen el respaldo de los servicios de inteligencia de ciertos países arrogantes", declaró el guía supremo Alí Jamenei, señalando implícitamente a Estados Unidos y sus aliados.

Momentos antes, el grupo extremista sunita Jundalá, dirigido por Abdolmalek Righi, había reivindicado el atentado, indicó SITE, un centro de vigilancia de sitios islamistas, aunque la autenticidad del mensaje no ha sido confirmada todavía.

"El movimiento de resistencia del pueblo (Jundalá) declaró que uno de sus numerosos miembros valientes del Baluchistán (...) llegó el domingo (...) a matar decenas de jefes y de miembros de los Guardianes de la Revolución, milicianos basiyis (ndlr: milicias islamistas) y responsables de los servicios secretos iraníes", declaró el grupo en un comunicado.

"Hoy, un servicio de inteligencia del país nos ha presentado una nueva prueba que demuestra que el grupo abominable de Abdolmalek Righi tiene lazos directos con los servicios de inteligencia estadounidense, británico y desgraciadamente paquistaní", declaró el general Mohammad Alí Jafari, el jefe de los Guardianes de la Revolución.

Irán afirma que los Jundalá buscan refugio en Pakistán y se infiltran en Irán a partir del territorio paquistaní para llevar a cabo sus operaciones, por lo que solicitará la extradición de su líder Righi al país vecino. AFP

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