AFP | Un joven boliviano, apadrinado en la década de los 70 por el cantante español Julio Iglesias, actualmente de gira en la ciudad de Santa Cruz, intentará reencontrarse con su padrino después de 32 años.
Aldo Ramírez, de entonces cuatro años, fue llevado por su madre en 1977 al hotel donde se alojaba Iglesias, que estaba de gira en La Paz, para pedirle que fuera padrino de bautismo de su pequeño hijo. El cantante español aceptó el pedido y el oficio religioso se realizó en una iglesia, luego de lo cual el afamado padrino regaló a su ahijado dinero para una grabadora y un triciclo.
"Fue mi mamita quien, enterada de esa llegada, no dudó en ir hasta el hotel Sheraton donde el cantante se hospedó para pedirle que fuera mi padrino. Ella me cuenta que Julio aceptó la solicitud de forma inmediata", narró Aldo.
En gratitud la madre de Aldo retribuyó al cantante español con un charango Desde entonces el joven no volvió a ver a su padrino.