TEGUCIGALPA | Los negociadores reanudaron el diálogo sobre la restitución del depuesto presidente Manuel Zelaya, aunque a Honduras solo parece importarle una cosa: festejar que su selección de fútbol logró clasificarse al Mundial 2010.
Aunque las negociaciones en busca de una solución a la crisis política llegaron al día que Zelaya había puesto como límite, al país parece no interesarle mucho, pues el gobernante de facto Roberto Micheletti decretó asueto para festejar el logro futbolístico.
En la sala de negociación, la discusión continuaba en torno al supuesto "consenso" alcanzado por las partes en conflicto sobre el retorno de Zelaya a la Presidencia, de la que fue despojado en un golpe militar registrado. Ambas partes definían si corresponde al Congreso o a la Corte Suprema decidir si habrá restitución, tras haber rechazado Micheletti el documento consensuado por los negociadores el miércoles que dejaba, por iniciativa de Zelaya, esa potestad al Legislativo.
La restitución es el único punto que falta por resolver de los ocho temas de fondo del Acuerdo de San José, plan del presidente costarricense, Oscar Arias, que sirve de base al diálogo. AP