Tras el ingreso, la pasada semana, de 100 nuevos funcionarios al Inau, ya son 19 los que decidieron renunciar. Al mismo tiempo, la situación en el hogar transitorio Puertas es compleja con 35 chicos alojados y el Hogar Sarandí sigue sin inaugurarse.
Según señaló el secretario general del gremio de funcionarios del Inau, Carlos Salaberry, a EL PAÍS digital, las renuncias no llaman demasiado la atención pero preocupa porque son necesarios para cubrir los turnos de los hogares.
"No renunciaron todos ahora. Unos ocho renunciaron antes de asumir y los 11 restantes lo hicieron después de asumir", agregó.
Sin embargo, Salaberry comentó que lo que más los preocupa es que continúa demorándose la inauguración y apertura del hogar Sarandí ya que la superpoblación en los hogares del instituto sigue siendo muy importante y no ha habido reformas.
"El ingreso de funcionarios ha ayudado a que los turnos tengan más personal a disposición, pero la situación de los internos continúa incambiada", dijo resaltando que lo más grave es el hogar transitorio Puertas que, justamente siendo transitorio, está albergando a 35 chicos.
"Son tres salas con 10 internos en dos de ellas y 15 en la restante. Lo peor es que salen 4 de una y al mismo tiempo ingresan 8", comentó.
Con respecto al hogar Sarandí, Salaberry manifestó que el gremio de funcionarios le había solicitado a las autoridades del Inau que no se inaugurara hasta que ingresaran los nuevos funcionarios pero ahora se enteraron que ese centro sigue sin poder abrirse porque "aún quedan detalles".