PESHAWAR | Un atacante suicida detonó ayer un coche bomba cerca de un mercado muy conocido de Peshawar, en el noroeste de Pakistán, matando a 49 personas y lesionando a más de 100, en lo que constituyó el ataque más mortífero ocurrido en ese país en seis meses.
El atentado en el área del Khyber Bazaar demostró la capacidad de los rebeldes para golpear las principales ciudades de Pakistán, a pesar de las ofensivas militares contra sus redes respaldadas por Estados Unidos.
"Vi una pierna ensangrentada que cayó muy cerca de mí", comentó Noor Alam, que resultó herido en sus piernas y rostro y fue llevado a un hospital repleto de heridos. "Comprendo por primera vez cómo será el fin del mundo``, agregó.
El jefe de policía de Peshawar, Liaqat Alí Khan, afirmó que el atacante estaba en un vehículo "lleno de explosivos". Al parecer un minibús que cargaba pasajeros en la cercanía fue destrizado por el estallido. AP