MADRID | AFP
"El sueño celta" es el título que se baraja para la próxima novela del escritor peruano Mario Vargas Llosa. El libro se centrará en la vida de Roger Casement, un diplomático irlandés que fue un pionero en denunciar los abusos de la colonización.
Casement (1864-1916) "había estado en la Amazonía peruana en la época del caucho y tanto en el Congo como en la Amazonía había hecho unos informes muy críticos de los malos tratos, los abusos y los crímenes que se cometían con los indígenas, tanto africanos como amazónicos, en las plantaciones caucheras", relata en una entrevista el reconocido escritor, que en estos días volvió a ser noticia por otro asunto: haber quedado fuera del Premio Nobel de Literatura, que volvió a perder siendo uno de los favoritos.
Pero el novelista prefiere mirar hacia adelante, y habla con entusiasmo de su próximo personaje. Ese irlandés "fue un hombre muy prestigioso, un gran luchador por los derechos humanos en una época en que no se hablaba casi de derechos humanos, sobre todo en relación con la colonización, con el Tercer Mundo. Fue un adelantado de su época", define.
"Sus informes sobre la Amazonía son muy impresionantes, sobre todo la lucidez extraordinaria con que él advirtió de toda la problemática social, cultural, de una región que era prácticamente desconocida, no sólo para el resto del mundo, sino para el propio Perú occidentalizado", señala.
Casement es "uno de los primeros en ver con gran claridad y documentar", con "todo lujo de detalles", las "secuelas terribles de sufrimiento para los pueblos colonizados" que provocaron las colonizaciones, que alcanzaron su máximo nivel en el Congo belga africano.
"Fue un gran luchador anticolonialista y un hombre muy respetuoso con las culturas primitivas: no participó de los prejuicios, del racismo que estaba tan extendido en su tiempo, fue un hombre muy moderno en ese sentido", describe.
Sus denuncias contribuyeron a levantar "un movimiento internacional muy fuerte de protestas, de denuncias, en el caso del Perú, de Colombia incluso; reacciones judiciales contra las compañías caucheras". El autor también indaga en su libro en otros aspectos del personaje, como su trabajo de diplomático para Gran Bretaña y luego su defensa de la independencia irlandesa, a pesar de venir de una familia unionista, o su homosexualidad.
"Hay una ambigüedad en él, una duplicidad que hace al personaje muy dramático", también porque "tuvo una vida privada muy desgarrada, muy truculenta" y a veces sumida en la "clandestinidad", detalla.
Y realmente, no le faltará material para plasmar la vida de este aventurero, quien durante la Primera Guerra buscó una negociación entre Irlanda y Alemania. Sus esfuerzos se revelaron infructuosos: acusado de traición contra la Corona británica fue condenado a muerte, habiendo sido ahorcado en Londres, el 3 de agosto de 1916, a pesar de las peticiones de clemencia de, entre otros, Arthur Conan Doyle, William Butler Yeats y George Bernard Shaw.