Una sorpresa sudafricana

 20091008 352x167

Matías Castro

De tanto en tanto el cine más comercial se despacha con una buena sorpresa. Una vez cada tanto, surge una película que no tiene mayores referencias detrás, ni grandes despliegues de caras conocidas ni mucho menos operativos millonarios de `marketing`. Sector 9 es una de esas. Es de las películas que se apoyan, básicamente, en una idea central, se hacen con un impulso muy fuerte que agarra al espectador y no lo suelta hasta el final. Es de esas películas que la mayoría de los directores logran una sola vez, porque tienen mucho que ver con el impulso y la lluvia de ideas con que fueron hechas.

Sector 9 va a tener una secuela, seguro. Y, sin necesidad de un vidente es fácil adivinar que se va a llamar Sector 10. Teniendo en cuenta todo lo dicho en el párrafo anterior, uno puede temer por la forma en que pueda ser hecha esa secuela, especialmente si se atiende a la tendencia de que las secuelas de películas taquilleras sean más largas y a mayor escala. Con que cierren el ciclo de lo que le ocurre al protagonista en este film, sería suficiente. Habrá que esperar.

Pero no conviene saber mucho de la trama de esta película, porque hay unas cuantas sorpresas. Es un caso raro, sin dudas, porque más o menos hacia la mitad uno se da cuenta de cuál será la resolución. El director tiene claro esto, al menos eso parece, y por esa razón sólo busca sorprender al espectador con el camino que toma para llegar al final, con todo lo que va ocurriendo en el medio. Y lo hace con mucha garra, acción y humor, cruzando un falso programa de televisión con escenas de ficción en un montaje astuto, que intenta evitar ser El proyecto Blair Witch pero con extraterrestres. El resultado es todo un hallazgo y deja ganas de verla más de una vez.

Sector 9

ficha

EE.UU. / Sudáfrica. 2009. Título original: District 9. Director: Neill Blomkamp. Guión: Neill Bolmkamp, Terri Tatchell. Música: Clinton Shorter. Fotografía: Trent Opaloch. Montaje: Julian Clarke. Elenco: Sharlto Copley,

Jason Cope, Nathalie Boltt.

Atención a...

Uno de los puntos altos está en el protagonista, Sharlto Copley, un director publicitario que era amigo del director. Improvisó buena parte de sus diálogos y el resultado es entre gracioso y dramático. La última imagen, un epílogo brillante que pide a gritos una secuela. Los efectos especiales, usados para meter a los alienígenas muy convincente en situaciones de caos callejero y pobreza muy realistas. Los que conozcan el videojuego Halfl Life encontrarán más de un punto en común con lo que se ve en el film.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar