Abrir el mercado energético a privados, reformar el Estado y mejorar la inserción internacional son los planes de la Cámara de Comercio y Servicios para el futuro gobierno. Al actual le critican la suba del gasto, del déficit, y del poder de los sindicatos.
Según el presidente de la gremial, Alfonso Varela, en los últimos años el sector vio incrementarse los salarios, los precios de los insumos y los de la energía que paga y a cambio recibió menores beneficios y mayor competencia.
En ese sentido, Varela dijo a El País que el próximo gobierno debe instrumentar cambios que permitan mitigar los problemas que afectan a los empresarios para así transitar un camino de país "en progreso".
Varela señaló que las leyes laborales incidieron "negativamente en el desarrollo empresarial" porque "están alterando lo que era una relación armónica donde hay una injerencia muy grande del Estado y donde lo que se ha buscado es promover la actividad de los sindicatos principales que asumen una representación de una cantidad de gente que no quiere afiliarse".
La Ley de Negociación Colectiva "dio más poder a los abogados de los trabajadores que asumen la representación porque el trabajador ni se entera de lo que está haciendo y después pagan una suma suculenta por la brillante gestión que llevó a cabo", dijo el presidente de la gremial.
Además dijo que los empresarios se enfrentan a la burocracia estatal haciéndose cargo de asuntos que "no tienen nada que ver con el negocio".
Si bien reconoce que la inversión aumentó dice que hay que preguntarse "¿porqué los empresarios venden?". Según él es porque "se quieren sacar un problema de encima" lo que refleja el clima de negocios local.
En el plano económico el presidente de la gremial dijo que el déficit "va a sumar US$ 1.000 millones" bajo el argumento del incremento de los costos energéticos y la sequía. Entonces planteó: "por qué no liberan el mercado de generación de energía y en vez de estar empeñados en que UTE siga gastando e invirtiendo y aumentando el déficit no permitimos que los privados tengan más facilidades para generar y se venda energía más barata a UTE". También criticó que los salarios públicos hayan aumentado más que el Producto Interno Bruto y que el gobierno haya elevado los niveles de endeudamiento. Es que si bien Varela se mostró a favor del reperfilamiento que se hizo consideró que esto hubiese sido positivo si se "mantenían los mismos niveles en el tiempo pero si aumentamos la deuda en US$ 5.000 millones no sirve", dijo.
Sobre el dólar planteó que la realidad es que "hoy el costo en dólares ha aumentado brutalmente y la inflación también, lo que hace que las empresas salgan de competencia tanto en el mercado externo como en el interno". Agregó que el dólar baja en el mundo "pero más baja acá con las emisiones de Letras de Regulación Monetaria en UI que pagan intereses fantásticos en pesos". Entonces reclamó que se busque un nivel de tipo de cambio "razonable que sirva al sector productivo en general".
Varela también criticó la falta de inserción internacional. "Hoy en día no hay socios comerciales porque no quisimos el Nafta, en el Mercosur estamos a las patadas sobre todo con Argentina, con Europa no podemos hablar porque ellos sólo hablan con el Mercosur y parece que en los hechos en este momento no quieren hablar; entonces, quiénes son nuestros socios", preguntó. Y contestó: "Todo se hace al impulso de algunas empresas que pueden acceder a algunos mercados pero básicamente en la producción tradicional pero las empresas chicas no lo tienen por el mal relacionamiento que tiene el país".
A todo esto sumó que el próximo gobierno debe aplicar cambios en la educación porque "se están fabricando frustrados" que siguen una carrera pero que cuando salen al mercado se encuentran que no hay trabajo.
Pese a todas las críticas Varela admitió que "el sector no está mal" ya que "canceló deudas, se saneó". Pero remarcó que la preocupación es de cara al futuro. "La vida empresarial pasa por otros parámetros hay empresarios que piensan una cosa y otros otra pero lo que todos queremos es que los rumbos estén claros y por eso queremos que los rumbos macroeconómicos se definan para saber qué impactos van a tener en nuestras empresas".