Unas 7.000 cajas de cigarrillos de contrabando fueron requisadas por funcionarios de la Administración de Aduanas de Aceguá. Con una orden de allanamiento expedida por la Justicia, los funcionarios ingresaron a un local en la ciudad de Melo en el que presuntamente se realizaban actividades ilegales. En esa finca se ubicaron varias cajas de cigarrillos "que se estima que habían sido acopiados a los efectos de su posterior comercialización minorista en condiciones irregulares", según un comunicado de Aduanas.
Se incautaron 140.200 cigarrillos, 78.200 de ellos de origen paraguayo que fueron ingresados al país en infracción de contrabando.
Otros 62.000 cigarrillos son de marcas nacionales, exclusivos de free shop. Se elevaron los antecedentes a la Justicia Letrada, para que resuelva respecto a las personas y empresas involucradas en la maniobra.