LIMA | AFP
El ex presidente peruano Alberto Fujimori aceptó ayer los cargos planteados por la Fiscalía por espionaje y soborno de congresistas, y escuchará sentencia el próximo miércoles, informó el tribunal que lo juzga.
"Estoy conforme", respondió el ex mandatario, de 71 años, cuando el tribunal le preguntó si aceptaba ser autor o partícipe de los cargos que se le imputaban, durante el primer día de un juicio en que se reunieron tres procesos: por espionaje, por soborno de congresistas y por la compra ilegal de un medio de comunicación.
El fiscal José Peláez pidió que el ex presidente sea condenado a ocho años de cárcel por los tres cargos y al pago de una indemnización equivalente a 1,6 millones de dólares al Estado y un millón de dólares a los agraviados. "La interceptación telefónica se hizo de manera permanente y sistemática a personas que eran incómodas al régimen fujimorista", dijo el fiscal. Peláez enumeró una lista de 61 testigos, pero dado que Fujimori aceptó su responsabilidad no serán escuchados.
El escritor Mario Vargas Llosa fue víctima de interceptación telefónica cuando era candidato a la presidencia en 1990, dijo Peláez. El escritor finalmente fue derrotado en segunda vuelta en las elecciones de ese año por Fujimori. Según Peláez, Vargas Llosa "fue víctima de una acción de interceptación telefónica" en vísperas de un debate televisado con Fujimori.
El fiscal aseveró que la ex esposa de Fujimori era "espiada telefónicamente" en su despacho del Palacio de Gobierno cuando aún no se divorciaba y que "uno de los principales objetivos del espionaje telefónico fue el ex secretario general de ONU, Javier Pérez de Cuéllar" en 1995 cuando también era candidato presidencial.
La Fiscalía también señaló pruebas del pago de sumas de dinero a diversos congresistas para que se pasaran a las filas del partido de gobierno, y de la compra ilegal de un canal de cable como parte de una campaña para controlar la prensa y perpetuarse en el poder.
Fujimori ya ha sido condenado a 25 años de cárcel por violación de derechos humanos y tiene otras dos sentencias por corrupción a siete años y medio y a seis años. En Perú las penas no son acumulables y prevalece la mayor. "El ex presidente aceptó su responsabilidad "porque no le queda ninguna esperanza de recibir justicia en un tribunal que se ha convertido en un pelotón de fusilamiento político", dijo Carlos Raffo, congresista y vocero de Fujimori.
Por su parte, el ex congresista izquierdista Javier Diez Canseco, estimó que al declararse culpable, Fujimori evitó "que en el proceso se recuerden los robos, los asesinatos y tropelías". y añadió: "los fujimoristas buscan además proteger la futura candidatura de Keiko Fujimori a las elecciones de 2011".