DANIEL ISGLEAS
El gobierno que asuma en marzo no escapará a la situación general de inseguridad, por lo que todos los partidos comparten la necesidad de elaborar políticas comunes, independientemente de quien sea presidente.
Rehabilitación efectiva en un organismo adecuado, duplicación del presupuesto, mejora del despliegue de los efectivos en el territorio nacional, y algunas modificaciones legales, son puntos de encuentro entre blancos, frenteamplistas y colorados, según quedó en evidencia durante un desayuno organizado ayer por la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM), del que participaron el senador Carlos Moreira (PN), el ex subsecretario de Interior Juan Faroppa (FA) y el diputado Germán Cardozo (PC).
En una visión afligida sobre el futuro, Faroppa, que ejerció la subsecretaría de Interior entre 2005 y 2007 acompañando al ex ministro José Díaz, advirtió que la sociedad "deberá seguir conviviendo con la inseguridad" durante un tiempo.
Cuando el Frente Amplio llegó al gobierno, en el sistema carcelario había 7.206 reclusos. En 2006, con la aprobación de la ley de humanización del sistema carcelario, bajaron a 6.694 presos. Pero en la actualidad hay 8.403 reclusos, según los últimos datos del comisionado parlamentario para el sistema carcelario.
Faroppa admitió que esa ley no se vio complementada por otras disposiciones que el gobierno debió impulsar como la reforma del sistema penitenciario. Faroppa dijo que la opinión pública "no recibió bien el mensaje" que el gobierno quiso transmitir con esa ley y la vio como algo negativo. Un 26% de los presos liberados por aquella ley reincidió en delitos, por lo cual el ex subsecretario valoró positivamente sus resultados.
Moreira, que fue subsecretario de Interior entre 1990 y 1993 en gestión con Juan Andrés Ramírez bajo el gobierno de Luis Alberto Lacalle, dijo que la situación de inseguridad es consecuencia de un deterioro paulatino en el país y que, en parte, se agrava por el "colapso" en que se encuentra el sistema carcelario. Moreira es partidario de cárceles con menor cantidad presos porque son más fáciles de controlar.
Cardozo, especialista en asuntos de seguridad pública, pidió que el sistema político no se resigne a concebir acuerdos para mejorar la seguridad.