NUEVA YORK | EL PAÍS DE MADRID,
AFP, AP Y ANSA
El presidente de EE.UU. Barack Obama, llamó a construir una nueva era de compromiso mundial en su primer discurso ante la Asamblea General de ONU, donde Irán fue objeto de presión por su programa nuclear.
Aquellos que criticaban a EE.UU. por actuar solo en el mundo, no pueden ahora hacerse a un lado y esperar a que EE.UU. resuelva solo los problemas del mundo". Esta frase, pronunciada por el presidente Obama en su primera intervención ante la Asamblea General de la ONU, define toda su filosofía sobre una nueva era de cooperación internacional. Pero también toda su frustración por la falta de apoyo ante crisis como Irán y Afganistán.
El presidente norteamericano aseguró que, muchas veces, "el antiamericanismo ha sido una excusa para la inacción colectiva". Manifestó su convicción de que, en esta época, "los intereses de la naciones están compartidos" y no pueden ser defendidos "con la actuación aislada de EE.UU.". Obama admitió algunos errores cometidos por su país en el pasado y pasó lista a los cambios registrados desde que él está en la Casa Blanca, especialmente al hecho de que el Gobierno norteamericano está ahora sinceramente comprometido en la promoción del multilateralismo. Pero advirtió que ese cambio debe encontrar ya el eco correspondiente en otros países.
El presidente norteamericano insistió en que su concepción de las relaciones internacionales es muy diferente a la de su antecesor: "Ninguna nación puede tratar de dominar a otra. Ningún orden mundial que ponga a un país o a un grupo sobre otro puede perdurar. La división tradicional entre el Norte y el Sur no tiene sentido".
Las palabras del mandatario estadounidense fueron muy aplaudidas, aunque no dejaron satisfechos a todos. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, criticó a Obama, por obviar la crisis política en Honduras en su discurso. "Si usted (Obama) promueve la paz, ¿por qué las siete bases militares en Colombia? ¿Más soldados? ¿Más guerra? ¿Por qué la cuarta flota?", indicó el mandatario que hablará hoy ante la Asamblea.
Los mandatarios latinoamericanos centraron sus discursos en la crisis hondureña, pero también se mostraron preocupados por la necesidad de la refundación del orden económico mundial, uno de los temas centrales hoy en Pittsburgh en la cumbre del G20 de países industrializados y emergentes.
"Defiendo la regulación de los mercados financieros, la adopción de políticas anticíclicas, el fin del proteccionismo y la lucha contra los paraísos fiscales", declaró el presidente de Brasil, Lula da Silva.
El mandatario brasileño fue uno de los pocos que defendió al polémico presidente iraní Mahmud Ahmadinejad y sostuvo que Irán tiene el mismo derecho que cualquier otro país a usar energía nuclear con fines pacíficos. Varias delegaciones, incluyendo la estadounidense, la canadiense y la francesa, se retiraron de la sala de la Asamblea para protestar contra el discurso de Ahmadinejad.
El iraní abogó por un repudio generalizado contra el "régimen sionista", aseguró que Israel lleva adelante "políticas inhumanas" contra los palestinos y acusó a fuerzas extranjeras de esparcir "guerra, sangre, agresión, terror e intimidación en Irak y Afganistán". Ahmadinejad no hizo mención al programa nuclear iraní, pese a que EE.UU. y Rusia se mostraron unidos en su presión a Irán para que ceda sus posiciones en torno a su controvertido programa nuclear, que podría generarle nuevas sanciones por parte del Consejo se Seguridad.
Dos enfoques sobre los desafíos mundiales
Barack Obama | presidente de Estados Unidos
Obama clamó por una nueva era de cooperación multilateral al descartar que Estados Unidos pueda resolver todos los problemas del mundo en su debut ante la Asamblea General de la ONU. "Es tiempo de que el mundo tome una nueva dirección. Debemos asumir una nueva era de cooperación basada en intereses comunes y respeto mutuo, y nuestro trabajo debe empezar ya", dijo el mandatario, recibido por copiosos aplausos. El nuevo inquilino de la Casa Blanca expresó que nunca se disculpará por defender los intereses estadounidenses, pero también criticó lo que calificó como "una postura antiestadounidense casi de reflejo" que ha barrido el globo y dijo -con franqueza que llamó la atención- que buscará contrarrestar esa tendencia.
Luis Inacio "Lula" da Silva | presidente de Brasil
El mandatario brasileño destacó tres facetas de la situación mundial: una crisis económica que afecta desigualmente a países pobres y ricos, la ausencia de una gobernatura mundial y el peligro del cambio climático. Sobre la situación económica dijo que, tras la crisis "no podemos dejar la economía y sus soluciones en manos de los de siempre". Agregó que el motivo de la crisis fue "una especulación desmedida" e insistió que 12 meses después del inicio de la misma "vemos ahora ciertos progresos". Para evitar otra crisis "que ha sacudido desproporcionadamente a los países pobres", Lula defendió la reforma del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial "que está siendo retrasada por los más ricos por motivos e intereses egoístas", denunció el mandatario.
Protestas contra Irán y líder libio en EE.UU.
Nueva York | AP y AFP
Cientos de personas se manifestaron ayer frente a la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, donde se realizaba la Asamblea General de la ONU, para protestar contra la presencia del presidente libio, Muamar Kadafi, y la de su par iraní, Mahmud Ahmadinejad. Otra gran cantidad de manifestantes de la organización "Nación del Islam", expresaron su alegría por el arribo del líder africano.
Sobre una tarima instalada frente a la sede de la ONU en la plaza Dag Hammarksjold, donde acostumbran darse cita los activistas, niños y mujeres con atuendos tradicionales bailaban la mañana de ayer al ritmo de tambores frente a una gran pantalla en la que se leía: "América recibe a Kadafi, líder de la revolución libia". Ante los bailarines, unas 300 personas sostenían carteles verdes con inscripciones como "Larga vida al rey de África", o "Primera visita de Kadafi a Estados Unidos: yo estuve ahí".
"Siento simpatía por Kadafi, es africano, y yo soy afroamericano", afirmó Franck de 45 años, quien viajó desde Connecticut para prestarle su apoyo.
Cerca, sobre la misma plaza, unas cincuenta personas se manifestaban en contra de la visita del líder libio, con carteles que lo tildaban de "asesino" y "terrorista".
Alrededor de ellos, filas de hombres con traje y gorra roja, decorada con una medialuna y estrellas blancas, que se encargaban de mantener el orden.
En tanto, también frente a la sede de Naciones Unidas, también se desarrollaban protestas contra Ahmadinejad. Estas fueron un poco más originales: se exhibieron carteles con caricaturas del líder iraní en las que sostenía misiles nucleares o estos lo atravesaban de oreja a oreja.
También se pudo ver mujeres que simulaban ser apedreadas, en denuncia de las ejecuciones por lapidación que se llevan a cabo bajo el régimen de Teherán.