VIVIANA RUGGIERO
Dirigentes de la Untmra, representantes del Ministerio de Trabajo y empresarios del sector metalúrgico realizaron un seminario en el Latu sobre salud laboral. El encuentro se vio teñido por la muerte de dos operarios del sector un día antes.
José Luis González (38) y Albert Arrúa (30) se disponían a colocar un cartel luminoso en una estación de Ancap, en el kilómetro 20 de la Ruta 5, a la entrada de La Paz, sobre una columna de 25 metros de alto. Pero el canasto de la grúa que los elevaba se desprendió. González falleció instantáneamente y Arrúa horas después.
En la estación aún quedan huellas de lo que fue una tarde de tragedia. A los pies de la torre, y al costado de una tapa de hormigón que quedó destruida, los funcionarios del centro comercial plantaron dos olivos en homenaje a los trabajadores.
Danilo, responsable del lugar, comentó a El País que la emergencia llegó en diez minutos para atender a los trabajadores, pero que verlos tirados en el piso y no poder hacer nada fue "una tortura". "No los podíamos tocar porque uno de ellos ya estaba muerto y el otro quedó adentro del canasto y movía las piernas pero gritaba del dolor", relató Danilo.
Varios familiares del interior del país que viajaron a la capital para los sepelios pasaron por la estación. Simplemente observaron en silencio el lugar y después preguntaron detalles de los hechos.
El caso pasó a la Justicia y a inspecciones del Ministerio de Trabajo. El mismo día del accidente se realizó la primera etapa de la investigación en el lugar. Trabajó Policía Técnica y efectivos de la Seccional 5a. Posteriormente se recogerán testimonios de testigos y compañeros de las víctimas.
SEMINARIO. A pesar del accidente la Comisión Tripartita -integrada por dirigentes de la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (Untmra), representantes del Ministerio de Trabajo y empresarios- realizó un seminario sobre salud laboral y medidas de prevención en el sector, tal como estaba previsto, el martes. Participaron 150 profesionales del sector metalúrgico. La Inspectora General de Trabajo, María Narducci, hizo referencia al accidente y se hizo un minuto de silencio.
Narducci comentó a El País que fue una reunión "muy productiva" y que se adelantó un convenio para mejorar las condiciones de trabajo
En tanto, la Untmra realizó ayer un paro de 24 horas y emitió un comunicado donde denunció a la empresa Turboflow, de la compañía CIR, a la cual pertenecían los operarios, porque según ellos el carro habría tenido sobrepeso e igual se elevó por orden de los supervisores.
El encargado de Recursos Humanos de la empresa, Miguel Oliveros, desmintió esta versión y aseguró que es bastante "difícil" determinar qué fue lo que sucedió. Oliveros relató que el carro se desplomó, posiblemente porque se desoldó, pero los obreros tenían los cinturones de seguridad por lo cual deberían de haber quedado colgando y no desmoronarse con la estructura. "Esto es lo que hay que determinar, porque ellos tenían los elementos de seguridad necesarios. Evidentemente algo falló", apuntó.
El responsable de RR.HH. agregó que el accidente se está manejando en la Justicia y en Inspecciones del Ministerio de Trabajo por lo cual la firma respetará lo que se dictamine en esos ámbitos.
"La empresa tiene 60 años y nunca tuvo un problema de este tipo porque siempre fue muy cuidadosa en lo que refiere a la higiene y seguridad de sus trabajadores. Es más, nosotros fuimos los impulsores de la instalación de la Comisión Tripartita en la Cámara Metalúrgica", afirmó.
Los trabajadores brindaban servicio desde hace varios años para la compañía. "Nosotros el martes cerramos las puertas por duelo. La verdad es que fue muy triste lo que pasó. Aún no nos comunicamos con las familias pero lo vamos a hacer", concluyó.
RECLAMOS. El dirigente de la Untmra, Juan Murcio, aseguró a El País que el gremio es consciente que con la instalación de la mesa tripartita se ha avanzado, pero que el accidente del lunes "es una espina en el zapato". "A veces los patrones se enojan cuando nosotros reclamamos alguna condición laboral e incluso nos tratan de maricones porque no hacemos determinado trabajo por las condiciones y después estas son las consecuencias", disparó Murcio.
Desde el año 2005, seis trabajadores del sector perdieron la vida. Sin embargo, la Untmra no tiene un registro de cuantos accidentes se dan al año, porque hay 300 fábricas y 40.000 trabajadores, de los cuales sólo 10.000 pertenecen al sindicato. "Sabemos que la cifra de siniestros es muy grande, pero es difícil llevar un registro porque mucho compañeros se accidentan y no avisan", agregó.
El dirigente asegura que no han pasado más accidentes con víctimas fatales porque "el sindicato ha actuado y porque se ha tenido suerte".
Asimismo, Murcio comentó que en el gremio se han planteado varias hipótesis de cómo fue el accidente del lunes, pero insisten en que directamente no pueden suceder.
"En el entierro de uno de los trabajadores nos mirábamos entre nosotros con desconcierto, porque somos conscientes que podía estar alguno de nosotros en ese lugar", concluyó.
Grúa peligrosa: torre de Antel tampoco abre hoy
La Torre de las Telecomunicaciones Joaquín Torres García continuará cerrada hoy. Las autoridades de Antel aguardan que la grúa que se quebró en una obra lindera sea retirada y se elimine el riesgo para poder volver a restablecer las tareas.
El lunes por la tarde se sintió un fuerte ruido en la zona de La Aguada. Obreros, vecinos y comerciantes de la zona no saben exactamente qué fue lo que paso. Lo cierto es que un brazo de una grúa de más de 80 metros quedó colgando luego de quebrarse.
Una de las hipótesis es que se rompió un freno, lo cual hizo que los brazos de la estructura giraran rápidamente y chocaran con los de una grúa de similares características que estaba a pocos metros. Ariel, un quiosquero que trabaja frente a la sede de Antel, comentó a El País que apenas sucedió el incidente los mismos obreros pusieron bandas para cortar el tránsito por la calle Panamá, avisaron a todo el barrio y se decidió evacuar la Torre de las Telecomunicaciones.
El representante de la empresa Método, encargada de la construcción del edificio donde estaban trabajando las grúas, dijo a El País digital que las actividades en la construcción se habían detenido sobre las 14 horas, luego que el tiempo cambiara a condiciones adversas. Ayer por la tarde la zona estaba desolada. En la obra trabajaban tres operarios y dos capataces para amurar la grúa y darle la mayor seguridad posible.
La parte quebrada de la estructura fue apoyada y amarrada sobre la última losa del edificio. En la Torre de Antel había algunas guardias y por varias horas un funcionario de Bomberos se encargó de informar lo ocurrido en el acceso principal de la torre. Los responsables de la construcción aguardan ahora que calme el viento, que es constante en la zona, para desarmar la grúa deteriorada con una grúa más grande.
ACTIVIDADES. Desde el lunes Antel mantiene sus tareas en la Torre suspendidas. Por ejemplo se canceló una conferencia de prensa para presentar nuevos servicio de Ancel. Y se suspendió la atención comercial.
Los fleteros que trabajan para el ente trasladando funcionarios y que ganan por jornal trabajado son los más perjudicados con la suspensión.
"Nosotros perdemos más de $1.000 por día, yo estoy rezando para que esto se solucione", comentó uno de los trabajadores a El País.
Las cifras
6 Son los obreros que sufrieron accidentes fatales dentro del sector metalúrgico y ramas afines desde el año 2005.
10.000 Trabajadores de 40.000 son los afiliados a la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (Untmra)