Tal como preveía y anticipaban los analistas privados, el Comité de Política Monetaria del Banco Central (BCU) mantuvo su tasa de interés de referencia (para préstamos a un día entre bancos y entre éstos y el Central) en 8%.
De esa forma, la Tasa de Política Monetaria (TPM) mantendrá ese nivel hasta la próxima reunión del Copom, el 21 de diciembre.
La decisión de reducir los encajes (porcentaje de los depósitos que los bancos deben inmovilizar en el BCU) seguramente influyó en que el Copom resolviera mantener la tasa y el sesgo contractivo, ya que con esa disminución habrá unos US$ 587 millones más de liquidez en los bancos.
En un comunicado de solo tres párrafos de explicación, el BCU señaló que "entiende conveniente mantener dicha tasa en 8%, reflejando su preocupación con relación a los riesgos inflacionarios derivados de una mayor inflación externa y una recuperación más acelerada de la prevista".
El BCU afirmó que "si bien el grado de incertidumbre en el contexto internacional parece comenzar a reducirse, aún se está lejos de una situación de estabilidad". Como otro factor que apuntaló la resolución de mantener la TPM en 8%, "debe tomarse en consideración la evolución positiva del sector real de la economía, en la que el gasto privado sigue creciendo por debajo del nivel de actividad" indicó el Central.
La autoridad monetaria analizó que la inflación ha estado "levemente por fuera" del rango objetivo de entre 3% y 7% pero explicó que eso se dio "en un marco de ajuste de tarifas administradas, así como de la recuperación de los precios" de commodities. El País intentó comunicarse con el presidente del BCU, Mario Bergara pero este no respondió.