BOGOTÁ | AP
Los escándalos sobre interceptaciones telefónicas y seguimientos ilegales minaron la confianza en la policía secreta colombiana y fueron parte de las razones para determinar su eliminación, indicó este fin de semana el director de la entidad.
Los escándalos y recientes críticas del Departamento de Estado norteamericano, calificando como "inaceptable" tales seguimientos y espionajes telefónicos, "fueron parte (de las causas). Yo no sería serio de no reconocer que los últimos escándalos afectaron la confianza nacional e internacional" del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), indicó su director Felipe Muñoz.
El jerarca, que asumió la dirección del DAS en enero, está al frente del proceso de cierre del organismo y la creación de una nueva agencia civil de inteligencia que espera opere a partir de 2010. "Mi compromiso es que se sigan las investigaciones... para saber quién y para qué hicieron los seguimientos ilegales", agregó.
El presidente Álvaro Uribe aseguró este fin de semana que el gobierno tenía "indicios" de que muchos casos de seguimientos y denuncias sobre esas interceptaciones eran parte de un plan "de venganza criminal" o de delincuentes que, dijo, querían tomar revancha del gobierno por combatirlos en el narcotráfico y otros grupos armados ilegales y que por eso hacían esos seguimientos o ponían a circular tales versiones.
Las autoridades advirtieron en varias oportunidades que el reconocido narcotraficante Wilber Varela, alias "Jabón", asesinado en 2008, se hizo de manera fraudulenta con un equipo de interceptaciones telefónicas. Uribe dijo que el vicepresidente Francisco Santos le llamó el viernes para decirle que estaba "muy preocupado" porque recibió informaciones de que una embajadora europea era seguida por el DAS.
La agencia, que dependía de la presidencia con un presupuesto anual de US$ 1.600 millones, estuvo plagada de escándalos. El más reciente surgió este año, cuando la prensa reveló que hacía seguimientos y escuchaba las conversaciones de activistas de derechos humanos, periodistas y magistrados de la Corte Suprema.
Tal revelación desembocó en febrero en el allanamiento de salas de escuchas del DAS por parte de la Fiscalía y más tarde que vinculara a la investigación a cuatro ex directores de la policía secreta.
El gobierno anunció el viernes la "liquidación`` del DAS, que cuenta con más de 6.000 funcionarios. El nuevo organismo operaría sólo en inteligencia y contrainteligencia y los servicios de control migratorio, con un total de unos 2.000 empleados, dijo Muñoz. Y añadió que la nueva agencia incluso tendrá otra sede, también por definir, aseguró. Los servicios de escoltas pasarían a manos del Ministerio de Interior y Justicia, mientras Interpol trabajaría con la Policía Nacional.