El Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) realizó el lanzamiento del Grupo Trigo, que involucra al organismo con siete de las principales cooperativas trigueras del país para generar información temprana sobre los materiales genéticos disponibles para el sector.
El gerente de Vinculación Tecnológica del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIA), José Silva, dijo a El País que sobre fines de 2008 el Instituto firmó un convenio con siete de las principales cooperativas trigueras del país. Este convenio es considerado una alianza temprana para la selección, liberación y comercialización de cultivares de trigo. Según Silva, se buscó la forma de lograr un mejor posicionamiento de este convenio en el mercado, para lo cual se realizaron una serie de consultas a nivel de profesionales del sistema, con lo cual nace la idea de Grupo Trigo, lo cual es una forma sintética de que quede mejor posicionado en el imaginario de la gente.
Silva subrayó que el objetivo del proyecto es acercar al sector productor al programa de mejoramiento, lo que implica para INIA tener un programa de mejoramiento con una orientación mucho más fuerte y directa al mercado.
Desarrollo. El técnico recordó que, si bien la soja ha sido el gran motor de la expansión agrícola del país, desde hace unos años se pasó de hablar de 150.000 hectáreas de trigo a más de 500.000, lo que implica la expansión hacia fuera del área triguera tradicional que estaba concentrada en el suroeste del país, y hoy alcanza zonas del este y del noroeste.
Esto, según Silva, requiere de mayores desarrollos por lo que se espera que a partir del Grupo Trigo se creen áreas demostrativas probando y testeando materiales en zonas no tradicionales de la agricultura como forma de generar una mejor información.
Concretamente, a partir de ese convenio el productor tendrá la posibilidad de un acceso temprano a la información sobre los productos que se están desarrollando, por lo que no habrá que esperar que INIA haga el lanzamiento de un nuevo cultivar y luego esperar que se aumente el volumen de semilla, con lo que algo que se quiere sembrar hoy, recién estaría disponible a los dos o tres años. Con este programa, se inicia un proceso de observación temprana de los productos, de incremento rápido de la multiplicación de semilla para que cuando el producto esté listo haya disponibilidad suficiente para los productores, lo que representa una gran ventaja.
Las organizaciones de segundo grado se transformarán en el punto focal para el diálogo con los productores, quienes estarán en contacto con el técnico de una cooperativa que se siente partícipe del Grupo Trigo, al igual que los investigadores de INIA, destacó el técnico.