FABIÁN TISCORNIA
Mientras esperan más detalles del diseño de la liberación de encajes, los bancos evalúan qué harán con la liquidez adicional que tendrán (unos US$ 587 millones). La mayoría no ve viable colocar más créditos y optaría por invertir en deuda o afuera.
Eso es lo que se desprende de las consultas efectuadas por El País entre ejecutivos bancarios, tras la decisión del jueves del Banco Central (BCU) de disminuir los encajes (porcentaje de los depósitos que debe permanecer inmovilizado en el Central) en moneda nacional y en dólares en cinco puntos porcentuales a partir del próximo 1° de octubre.
El experto en temas bancarios de CPA/Ferrere, Rafael Mantero, dijo a El País que a los bancos se les abren tres alternativas para utilizar el equivalente a unos US$ 587 millones de liquidez adicional.
"Una posibilidad es una leve baja de tasas activas para intentar estimular la demanda de crédito que los bancos se quejan de que es muy baja", señaló.
Las otros dos opciones son "canales más inmediatos" mientras no se da una reactivación del crédito y consisten en: posicionarse en instrumentos de corto plazo en pesos o colocarlo en el exterior "tal cual vienen haciendo los bancos con el exceso de liquidez que tienen hoy", explicó.
El BCU reducirá los encajes en dólares de 35% a 30% para lo que dará la opción a los bancos de liberarlos en dólares o en pesos. También bajará los encajes en moneda nacional de 25% a 20% y allí los bancos podrán hacerse de pesos o de un portafolio de Letras de Regulación Monetaria (LRM).
En principio los bancos se inclinarían por tomar las LRM por los encajes en pesos y en el caso de los que son en dólares dependerá de cada estrategia.
"De la misma manera que el aumento del encaje (en julio de 2008) no implicó mucha contracción al crédito, tampoco es de esperar que con la reducción de los encajes se aumente el crédito", afirmó el director ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados (ABPU), Julio De Brun en diálogo con El País.
"La primera opción puede ser colocarse en LRM y después ver", agregó. Ejecutivos de bancos privados coincidieron con esa idea.
"Hoy los bancos están con super liquidez sin poder colocarla, por lo que no veo un efecto inmediato en (expandir) el crédito. En los encajes en pesos se va a optar por las Letras, es lo más probable", evaluó el subgerente financiero del Discount Bank, Mauricio Pelta.
En cuanto a qué harán con los encajes en dólares que se liberan "dependerá de la estrategia de cada uno", agregó.
En tanto, en el BBVA dijeron a El País que "la liquidez actual es de tal magnitud que estimamos que la liberación de parte de los encajes no va a modificar sustancialmente la disposición de los bancos para prestar. Todo el sistema está buscando proyectos para financiar, pero la demanda de crédito, en un contexto de contracción de actividad económica, no es muy elevada".
En esa institución se estima que "si no se reactiva la demanda de créditos, es probable que -al aumentar la disponibilidad de dinero- eso provoque que disminuyan las tasas de los préstamos".
En ese sentido, el presidente del Banco República, Fernando Calloia señaló que a fines de este mes se analizará qué hacer con esa liquidez adicional que genera la liberación de encajes. "La decisión es si invertimos ese dinero en colocaciones financieras apuntando a tener más rentabilidad o si somos más competitivos bajando las tasas (de los préstamos)".
Calloia dijo que al República le "sobra el dinero como a todos los bancos".
Una política distinta seguirá el banco HSBC. El contar con liquidez adicional "fortalece el fondeo que necesitamos para crecer, y HSBC se está posicionando fuerte en el área de créditos", dijo el gerente de riesgo de la institución, Alberto Mello.
"Estamos teniendo éxito en la colocación de créditos y la idea es seguir", agregó.
En el Banco Santander, se evaluará la medida la semana próxima en un comité comercial dijo el gerente financiero de esa institución Manuel Aya.
AUTORIDAD. En el anuncio de la baja de encajes el jueves, el presidente del BCU, Mario Bergara, había dicho que la tasa de encaje "no está operando como una limitante al crédito" por lo que en el Central no creen "que esta medida tenga un impacto significativo", en cuanto a una expansión de préstamos.
Bergara había señalado además que con el diseño de la liberación (dando opciones de recibir pesos o dólares o efectivo y LRM) se buscó "mitigar" efectos no deseados sobre el mercado cambiario que deprecien aún más al dólar.
Hay un Alto nivel de liquidez
La falta de dinamismo de los créditos bancarios -el principal negocio de estas entidades-determina que en la actualidad el nivel de liquidez de estas instituciones se ubique en niveles elevados. Así, según la información del Banco Central, a fines de agosto, la relación entre los activos líquidos en 30 días respecto a los pasivos exibles a igual plazo era para el promedio de los bancos privados de 63,95%. Este porcentaje se ubicó por encima de la media de igual mes de 2008 (60,24%), pero por debajo del promedio del mismo período de 2007 (65,6%).
Algunas instituciones financieras contaban a fines de agosto con ratios bastante superiores al promedio: Nación Argentina (126,6%), Discount (104,15%), Surinvest (84,15%), y el Itaú con 83,63%.
La medida es "positiva" pero esperan que siga la reducción
En general los bancos evaluaron en forma positiva la reducción de encajes decidida por el Banco Central, pero entienden que aún no es suficiente. "Se está corrigiendo lo que estaba mal, es como que habíamos retrocedido dos escalones y ahora avanzamos uno", evaluó el director ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados, Julio de Brun.
Es que si bien los encajes bajaron de 35% a 30% en dólares y de 25% a 20% en pesos, previo a la suba de julio del año pasado estaban en 25% y 18% respectivamente.
"Es positivo" dijo el gerente financiero del Banco Santander, Manuel Aya, pero prefirió no hacer mayores comentarios. Para el gerente de riesgo del HSBC, Alberto Mello, el cambio también "es positivo", aunque "quizás un poco tardío e insuficiente". Agregó que los encajes "siguen siendo muy altos, esperamos que sea el inicio de una rebaja gradual".
El jueves, el gerente general del banco Itaú, Horacio Vilaró había dicho a El País que "seguimos sin entender cuál es la política de encajes" y señaló que la ABPU presentó un plan al BCU para modificar el régimen de encajes que no se tuvo en cuenta. "Tenemos que ir hacia mecanismos de requisitos de liquidez" dijo.