VIVIANA RUGGIERO
La atención en la Expo Prado se concentró ayer en el stand de China. Cinco inspectores de Aduanas revisaron por más de tres horas la mercadería que estaba a la venta. Algunos artículos fueron retenidos porque no habían sido declarados.
El stand de China es una mini feria. Se ofrece una amplia gama de productos que van desde autos, motos, MP3, celulares, hasta alhajas, pañuelos, colchas, llaveros y stickers para cuadernos de escolares.
Lo llamativo es que todo tiene un precio muy accesible y hay varias promociones, por ejemplo dos pares de championes para caballero por $ 550 o dos para dama por $ 400, carteras con el logo de Calvin Klein pero con etiquetas a nombre de Cora Kul a $ 250 o relojes Ougama de $200 o $ 300 dependiendo del modelo.
El negocio se vio interrumpido en la tarde de ayer por cinco inspectores de Aduanas. Llegaron a las 15 horas, recorrieron el lugar, transmitieron por celular la situación a autoridades del organismo, discutieron entre ellos la forma de proceder. "Están todos juntos y todos venden todo", se comentaban uno al otro. Hasta que finalmente decidieron revisar puesto por puesto y cotejar la mercadería que había con la documentación de Aduanas.
Varias fueron las dificultades. Para empezar debieron conseguir un "traductor" para hablar con los ciudadanos chinos. Un joven uruguayo que hablaba inglés y que trabajaba de promotor en un puesto de venta de motos fue quien facilitó la comunicación.
A su vez, el lugar no fue cerrado para examinar, por lo que los visitantes entraban y salían, consultaban precios y modelos, incluso a los mismos inspectores que se excusaban diciendo que "no eran" del local.
Según explicaron los funcionarios a El País el procedimiento se efectuó por una denuncia. El pasado fin de semana, había muchísimos más productos, sobre todo tecnológicos, que se vendieron como "pan caliente". Un hombre se quejaba y denunciaba a los inspectores que había comprado un mini DVD por US$100, que no le funcionó y cuando volvió al pabellón para reclamar le informaron que el "dueño" del local ya no estaba en el país. "Todos se lavaron las manos y se hacen los que no hablan español", comentó a El País el hombre.
Cinturones, monederos, stikers, algunas carteras, entre otros productos fueron finalmente confiscados por Aduanas hasta el lunes, porque no estaban declarados dentro de los documentos de tránsito. Los mismos quedarán guardados en un galpón de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) en la Expo hasta que se presente la documentación correspondiente, de lo contrario quedará a disposición del organismo.
MSP. En medio del revuelo, llegó una funcionaria del Ministerio de Salud Pública (MSP) para revisar los filtros UV de lentes de Sol que se vendían en uno de los puestos. En medio de la fiscalización, a la joven que estaba a cargo del local le robaron el celular, con su chip de China con el cual se comunicaba con su familia. "Yo no digo que haya sido ella, pero fue la única que entro acá", se quejó la joven. En tanto la funcionaria, pedía colaboración para hacer la inspección y explicaba que ella no había visto ningún celular. "Que difíciles que son, yo creí que eran más lindos ustedes", comentó la inspectora.
BAJO AGUA. A pesar del día gris y la constante lluvia que reinó durante toda la jornada de ayer, unas 8.000 personas visitaron la Expo. Como las actividades al aire libre se vieron limitadas, los stands cerrados fueron las vedettes. "Uruguay Produce" un puesto de artesanos uruguayos fue uno de los atractivos. Allí se puede encontrar mates, botas, carteras, CDs, gorros, tejidos, artesanías, artículos de limpieza, entre otros.
El stand de España también fue uno de los más visitados. Frutos del mar enlatados de origen español, azafrán, réplicas de joyas del siglo XIX de Valencia, collares de perlas de Mallorca, jamón y turrones españoles son algunos de los productos típicos del país que se pueden adquirir.
En tanto, los niños encontraron un atractivo en el pabellón de México, ganador de esta edición. Allí se ofrecen piñatas con formas de diferentes personajes infantiles. Por ejemplo una que es la cara del dinosaurio Barney tiene un costo de $400. Para los grandes se ofrecen promociones para conocer el país. Playa del Carmen o Cancún son algunos de los destinos promocionados.
A pesar que está pronosticado que el clima continúe con lluvias, ninguna de las actividades pautadas se suspenderá.
Stands centraron la atención en día de lluvia
Uruguay Produce
ARTÍCULOS EN CUERO Y TEJIDOS
Diferentes productos típicos de Uruguay se pueden encontrar en este rincón de la Expo.
Pabellón de España
ARTESANÍAS DEL SIGLO XIX Y XX
Collares de perlas de Mallorca y réplicas de joyas de Valencia valen hasta $1.000.
Pabellón de México
PIÑATA ATRAE A LOS MÁS CHICOS
Se pueden encargar de diferentes diseños. El león por ejemplo cuesta $700.