Kabul | AP y AFP
Un atacante suicida detonó un coche bomba junto a vehículos de OTAN que transportaban a soldados extranjeros ayer cerca de la embajada de Estados Unidos y de una base militar en Kabul. La explosión causó la muerte de seis soldados italianos y 10 civiles afganos.
El ataque, cuarto de este tipo y magnitud en cinco semana, demostró que hasta la capital es vulnerable a las milicias talibanes.
El atacante suicida embistió su auto lleno de explosivos contra dos vehículos militares italianos hacia el mediodía, dijo en Roma el ministro italiano de Defensa Ignazio La Russa. Y agregó que seis soldados murieron y cuatro fueron heridos.
El vocero del Talibán Zabiulá Mujahid reclamó la responsabilidad del ataque, e indicó en un texto que uno de sus insurgentes realizó la agresión suicida contra las fuerzas de la organización atlántica.
El vocero del ministerio de Defensa afgano, Mohamed Zahir Azimi, dijo que por lo menos 10 civiles afganos murieron y 55 resultaron heridos.
El jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, reclamó una retirada "cuanto antes" de sus tropas de Afganistán, pero de forma concertada con el resto de países de la OTAN presentes en el país. "Es un día doloroso para Italia (...) Estamos todos convencidos de que hay que salir cuanto antes de Afganistán", aseguró Berlusconi a su llegada a Bruselas a una cumbre de dirigentes europeos.
Por otra parte, una comisión de investigación del gobierno afgano dijo ayer que la fuerza de la OTAN tomó "una mala decisión" al bombardear dos camiones cisterna robados por los talibanes en Kunduz el 4 de septiembre, lo que dejó 30 civiles muertos. En este bombardeo, ordenado por un oficial de las tropas alemanas de la OTAN que controlan la provincia de Kunduz, también murieron 69 talibanes, indica el informe.