Una ONG especializada en derechos humanos propone a legisladores mejorar el sistema para la búsqueda de niños, niñas y adolescentes perdidos.
Desde la creación del Departamento de Búsqueda y Registro de Personas Ausentes en el Ministerio del Interior, en 2004, se han recibido desde entonces 3.442 denuncias de este tipo de casos.
El 89% fueron aclaradas por la Policía, pero restan unos 410 casos, de los que 272 corresponden a menores de edad.
El grupo Ciudadanía 21, que actúa con un grupo especializado en rastreo de niños perdidos en Estados Unidos, propone mejorar el sistema y, entre otras cosas, crear una línea telefónica nacional que recepcione denuncias y active de inmediato un mecanismo de búsqueda.
Actualmente es común que la Policía no actúe antes de las 24 horas de la desaparición de una persona, aunque suelen hacerse excepciones en los casos de menores de corta edad.
Los expertos sostienen que las primeras tres horas en la desaparición de un menor resultan clave para su hallazgo.
Asimismo, se propone crear un programa de rehabilitación y apoyo psicológico y social, así como de reinserción en el medio, para los menores que han caído víctimas de la trata o la explotación sexual, destino que en muchos casos de desaparición de menores suele verificarse, según las investigaciones.