La Dirección Nacional de Aduanas decomisó accesorios de videojuegos por un valor de US$ 120 mil.
Las autoridades constataron de que se trataba de mercadería falsa, y correspondía a las empresas Sony y Nintendo.
A raíz de una inspección, se detectó el cargamento que ingresó al puerto de Montevideo, y que tenía como destino final Paraguay. Éste consistía en adaptadores para Play Station y accesorios para Wii.
La Justicia Penal resolvió la incautación de la mercadería, ya que estaba en infracción de la legislación que ampara el derecho de propiedad intelectual.