Los choferes del servicio de inspectores de la Intendencia Municipal de Montevideo decidieron ayer levantar definitivamente el conflicto, por lo que trabajarán normalmente los fines de semana y en ocasiones "especiales" que lo ameriten. Así se resolvió en asamblea, acordándose además que sea Adeom la que continúe el diálogo con el intendente Ricardo Ehrlich, quien se encuentra en Argentina participando de una cumbre de alcaldías.
El conflicto se desató por las sanciones colocadas por la Intendencia a cinco chóferes del servicio. Dos de ellas, aplicadas a "guincheros" que salieron a trabajar sin comunicárselo a un supervisor, fueron levantadas por la administración municipal. Los otros tres amonestados fueron dos choferes de camionetas -que según la División Tránsito y Transporte no tenían licencia de conducir- y un supervisor que estaba al tanto de la irregularidad. Para la Intendencia, estas sanciones fueron "bien aplicadas".
Las suspensiones de los trabajadores fueron de entre tres y cinco días, aunque el conflicto duró más de una semana y dejó a la Noche de la Nostalgia sin inspectores municipales en las calles. También se detuvo el guinchado de la cooperativa 31 de Enero (ex Autoparque), que no se puede hacer sin un inspector municipal. "Vamos a esperar de todos modos el diálogo del Ejecutivo de Adeom con el intendente; pero mientras tanto, vamos a trabajar normalmente", dijo representante del comité de base de los chóferes, Luis Fariello.