Jóvenes uruguayos ganaron 16 medallas en competencia

| "Juegos especiales". Participaron en equitación en Bogotá

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"La experiencia en los Juegos Iberoamericanos fue buenísima. Tenías que ver las caras de los chicos cuando les daban las medallas. Y cuando tocaban el himno de Uruguay y se las colocaban, llorábamos todos".

Así resumió Lydia Lercari, directora de la fundación Centro Ecuestre "Sin límites" la experiencia de participar en los III Juegos Especiales Latinoamericanos, que se desarrollaron entre el 24 y el 28 de agosto en Bogotá, Colombia.

Allí compitieron jóvenes de entre 16 y 25 años con discapacidades intelectuales. Valentina O`Neill, Sebastián Sansón y Santiago Jorge pertenecían a "Sin Límites" y Juan Carlos Paz y María José Villamor al Centro Nacional de Fomento y Rehabilitación Ecuestre (Cenafre) del Ejército. Y volvieron a Uruguay con 12 medallas de oro, tres de plata y una de bronce.

Los juegos reunieron a más de 3.200 deportistas de diversas disciplinas como atletismo, fútbol, futsal, natación, básquetbol, softbol, tenis, patinaje, ciclismo, gimnasia y equitación, dijo el capital Gustavo Dos Santos, jefe de cursos del Cenafre.

Llegar hasta allí no fue fácil. Los integrantes de Sin Límites pensaron hasta último momento que no podían viajar. "Pudimos hacerlo gracias al doctor Galeano que brindó un pasaje, a otras personas que colaboraron y a la financiación que pudimos lograr para el resto de los pasajes", contó Lercari.

Los uruguayos compitieron en salto, adiestramiento, volteo y una prueba por equipos. "Tuvimos el honor de ganar en todas las pruebas", señaló Lercari.

"Se recibieron muchas felicitaciones por parte de la organización del evento y los jueces de las pruebas debido al muy buen desempeño de los deportistas uruguayos y a sus cualidades como jinetes y a su buen dominio y equilibrio sobre los equinos", indicó Dos Santos.

Para el instructor la participación del equipo sirvió para "demostrar" el buen nivel que pueden alcanzar estos deportistas "especiales". "A diferencia de otros deportes los atletas deben conformar con el equino un binomio armonioso, adaptándose a este ser vivo para poder demostrar en las pistas y en las diferentes pruebas sus habilidades especiales", señaló.

La equinoterapia brinda a los discapacitados varios aportes que mejoran su calidad de vida. Por ejemplo, logran un mejor equilibro y potencian su tono muscular.

Los jóvenes que participaron de las competencia practican equinoterapia deportiva, uno de los cuatro tipos que hay. "Hay un chico con el que trabajo hace nueve años. Al principio le costaban mucho los ejercicios sencillos y ahora se ganó varias medallas. Mejoran el equilibrio, el balance y la coordinación óculo-motriz al tener que dirigir al caballo", sostuvo Lercari.

Lo positivo de la experiencia, según ambos instructores trasciende ampliamente lo deportivo. Los jóvenes estuvieron en contacto con pares de varios países. La delegación uruguaya se alojó en el Centro de Suboficiales del Ejército, donde se hospedaban jóvenes de nueve nacionalidades.

En su estadía los uruguayos "crecieron mucho como personas, ganaron en confianza y madurez. Son experiencias buenísimas. Los chicos gritaban por todos los chicos. Es como que hay un equipo único", resumió Lercari.

La valoración también fue positiva para Dos Santos: "La convivencia estimula y ejercita diversas actividades cotidianas desarrollando su independencia, organización, compañerismo, amistad y disciplina".

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