Pablo Antúnez
Prevén una disminución de la oferta mundial de carne ovina que se traducirá en precios firmes. Los valores comenzaron a recuperarse a partir de este segundo semestre del 2009.
El mercado mundial muestra precios firmes por los ovinos y los principales países productores que son competidores de Uruguay -Australia y Nueva Zelanda- están asegurando valores redituables para sus productores.
La presentación de algunos datos sobre recientes negocios a US$ 2.700 la tonelada, incluso uno con Rusia donde se incluyen carcazas de animales adultos a US$ 3.200 la tonelada, confirman la recuperación, según aseguró a El País el economista Carlos Salgado, jefe del Departamento de Información y Análisis Económico del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL).
"Los valores de los principales competidores de Uruguay en carne ovina llegaron al doble que los locales", admitió Salgado. Es que tanto los australianos como los neocelandeses, pueden acceder a los mercados de carne con hueso, donde se coloca toda la res y se manejan precios superiores por cada tonelada exportada.
"La carne neocelandesa se está vendiendo a US$ 3,8 y US$ 3,7 por kilo, mientras que en Uruguay no se superan US$ 2 por kilo", recordó el analista.
Hay señales alentadoras para el producto en el horizonte. "Los precios se mantuvieron firmes y Brasil, principalmente, que era el mercado que más había bajado en el primer semestre, hoy muestra que se recuperaron algo". Por otro lado, se llegó a un acuerdo político con México y la apertura del mercado para cortes desosados es un hecho, por más que falte acordar el certificado sanitario y definir la habilitación de plantas. Paralelamente, el anuncio de la posible apertura de Estados Unidos, en condiciones similares para el producto que las anunciadas para México, alimentan la esperanza de los "ovejeros" uruguayos.
Como contrapartida, "no hay mucha oferta para la demanda que existe actualmente. Los frigoríficos están precisando más corderos y no hay", agregó Salgado.
Más allá de la alta demanda, otro negocio de exportación en pie que está instalado en el mercado ganadero, asegura un piso de valores. Por corderos y borregos de hasta 2 dientes, con peso de más de 32 kilos, se está pagando US$ 1. Este nuevo embarque, representa otra opción para los productores en el momento de vender.