BUENOS AIRES | LA NACIÓN / GDA
La decisión de las cuatro entidades del campo de realizar un nuevo paro ya generó duros cruces entre el gobierno y la oposición, pese a que el cese de comercialización de granos y ganado en pie, anunciado el martes, comenzará mañana.
El jefe de gabinete argentino, Aníbal Fernández defendió con vehemencia la política oficial hacia el sector, volvió a justificar el veto de la rebaja a las retenciones, -detonante de la nueva medida de fuerza-, y dijo no entender el "objetivo" de la huelga. Por el contrario, tanto Mauricio Macri como Francisco De Narváez justificaron la nueva protesta y acusaron a la Casa Rosada de no haber avanzado con las soluciones que espera el sector. Coincidieron además en cuestionar la anulación de los beneficios para los productores bonaerenses afectados por la sequía.
La Comisión de Enlace del campo convocó el martes a un nuevo paro agropecuario, el séptimo en lo que va del mandato de la presidenta Cristina Kirchner. La medida, que consistirá en el cese de comercialización de granos y ganado, comenzará mañana y se extenderá hasta el viernes 4 de septiembre.
"La verdad, no le encuentro asidero al paro. Las medidas que estamos tomando van en el sentido de lo que ellos pidieron. No se comprende el objetivo", opinó Fernández. En este contexto, defendió el proceso de diálogo iniciado por el gobierno hace poco más de un mes. "Ellos (por la Comisión de Enlace) saben que tenemos vocación de trabajar en el sentido de diálogo y que estamos dispuestos a seguir trabajando en ese sentido", afirmó.
El jefe de gabinete volvió a la carga contra las críticas que cosechó el veto a la reducción de retenciones por la sequía. "El veto era inexorable. La ley era de cumplimiento imposible, por eso la vetamos. Fue en defensa de todos los argentinos", justificó.
La ministra de la Producción, Débora Giorgi, aseguró que la vuelta al paro le genera "un sabor amargo" y defendió las medidas para el agro anunciadas en las últimas semanas. "Ya están en vigor disposiciones importantes como el subsidio de 500 millones de pesos (unos US$ 132 millones) a la lechería, la automaticidad de los permisos de exportación de producción granaria, carnes y leche", recordó en declaraciones a radio Millenium.
Macri no dudó a la hora de atribuir el nuevo paro a "la falta de soluciones para el campo" al que se refirió como "uno de los sectores más importantes en la Argentina del futuro". Y afirmó: "el campo ve que no hay respuestas. Con condiciones claras estaría invirtiendo mucho más, lo que significaría más trabajo para todos los argentinos".
De Narváez apuntó directamente a la decisión oficial de vetar el artículo de la ley de emergencia agropecuaria, presentada por él mismo, que preveía reducir retenciones en varios municipios bonaerenses. En principio, el diputado de Unión Pro negó que haya habido "picardía" en la aprobación del proyecto. "Si no se lee lo que se vota no es un problema de trampa. Acá el problema es que, mientras el Congreso vota por unanimidad, la Presidenta veta". Y añadió: "El veto ha sido un error histórico".
Respecto de la huelga del agro, fue tajante: "el gobierno nacional sigue sin resolver los problemas del campo y es hora de que esto cambie". Enseguida dijo ser escéptico respecto de la "reacción" de la Casa Rosada. Y concluyó: "Siempre trato de mirar el medio vaso lleno. Hasta ahora me he equivocado".
Boudou se reunió con un director del FMI
El gobierno reiteró ayer la intención de Argentina de volver a los mercados de capitales y aseguró que el futuro financiamiento no estará destinado a aliviar las cuentas fiscales sino a la inversión en obras de infraestructura. El ministro de Economía, Amado Boudou, se reunió ayer con el director del departamento Hemisferio Occidental del FMI, Nicolás Eyzaguirre, y calificó como muy positivo el encuentro.
Boudou también admitió que hay cabida para el diálogo entre la Argentina y el organismo. Eyzaguirre aseguró que el fondo "tiene las puertas abiertas" para la Argentina.
En un discurso pronunciado en el Consejo de las Américas, antes del encuentro, Boudou había afirmado que "éste es el momento adecuado para encarar una vuelta a los mercados financieros internacionales, justamente porque casi no lo necesitamos, por lo tanto nos sentaremos como iguales". La Nación / GDA